Kamala Harris, la vicepresidenta de Estados Unidos, ha prometido establecer una reserva nacional de minerales críticos, materiales esenciales que se utilizan en una amplia gama de industrias, desde la fabricación de baterías hasta sistemas de defensa. Esta medida, que busca reforzar tanto la seguridad económica como la nacional del país, es parte de un plan industrial más amplio, valorado en 100 mil millones de dólares, y que fue presentado por su campaña el miércoles pasado.
El enfoque central del plan es la creación de incentivos y el uso de poderes de emergencia bajo la Ley de Producción de Defensa, una ley de la Guerra Fría que permitiría aumentar el procesamiento de minerales críticos dentro de las fronteras estadounidenses. Con esta acción, Harris busca reducir la dependencia de Estados Unidos de China, país que actualmente lidera la producción y procesamiento de muchos de estos minerales estratégicos.
“Una mayor producción nacional irá de la mano con pasos innovadores y sostenibles para construir cadenas de suministro de minerales críticos más sólidas, junto con nuestros aliados y socios. Esto incluye la creación de incentivos que expandan la producción tanto en los EE.UU. como en los países aliados”, indicó el equipo de campaña de Harris en un comunicado. Este enfoque no solo mejoraría la resiliencia de las cadenas de suministro de minerales críticos, sino que también protegería la economía estadounidense de posibles interrupciones en el suministro, al mismo tiempo que reduciría la influencia de China en este mercado.
Además, como parte de su plan, Harris está proponiendo los créditos fiscales “America Forward”, destinados a los sectores de la energía, manufactura y agricultura. Estos incentivos estarán vinculados al trato justo de los trabajadores y se financiarán parcialmente mediante una reforma del sistema tributario internacional, también sugerido por la candidata.
Los minerales críticos abarcan una amplia gama de elementos que incluyen el antimonio, litio y cobalto, todos considerados esenciales para la economía y en riesgo de interrupciones en el suministro. En diciembre, el Comité Selecto de Competencia Estratégica entre EE.UU. y el Partido Comunista Chino recomendó la creación de una reserva de minerales críticos como medida para proteger a los productores estadounidenses de la volatilidad de los precios y de la “armaización” de las cadenas de suministro de minerales por parte de China.
El mismo comité también sugirió una inversión de mil millones de dólares para ampliar el actual Stock Nacional de Defensa, un inventario de minerales críticos gestionado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Este stock está diseñado para proporcionar acceso de emergencia a los fabricantes domésticos, especialmente aquellos con fines de defensa.
Durante las últimas décadas, China ha dominado el mercado de procesamiento y refinamiento de minerales críticos, lo que ha dejado tanto a Estados Unidos como a sus aliados vulnerables ante cualquier interrupción en la cadena de suministro. Esto ha creado una dependencia peligrosa que pone en riesgo no solo la economía, sino también la seguridad nacional de varios países occidentales.
El plan de Harris pretende enfrentar esta vulnerabilidad. La campaña de la vicepresidenta destaca que a medida que el mundo avanza hacia una economía de energía limpia, la demanda de estos minerales críticos aumentará exponencialmente. Es esencial contar con cadenas de suministro sólidas y seguras para garantizar la capacidad de producción de tecnologías clave, como baterías para vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento de energía renovable.
La importancia de crear una reserva nacional de minerales críticos no solo radica en la protección de la economía frente a los caprichos del mercado, sino también en la salvaguardia de la seguridad nacional. Los minerales críticos son indispensables para la producción de una variedad de tecnologías avanzadas y productos de defensa. Sin acceso a estos materiales, la industria estadounidense enfrentaría grandes obstáculos en momentos cruciales.
Los planes de Kamala Harris también subrayan la necesidad de establecer colaboraciones internacionales más fuertes. Incentivar la inversión conjunta entre Estados Unidos y sus aliados no solo diversificaría las fuentes de minerales críticos, sino que también permitiría compartir tecnologías y métodos de extracción y procesamiento más eficientes y sostenibles. Este esfuerzo cooperativo tendría el objetivo de reducir la dependencia mundial de una sola fuente de minerales procesados, como China, y de crear una red de suministro más resiliente y robusta.
La Ley de Producción de Defensa, que permitiría activar estos planes de producción nacional, ha sido utilizada en múltiples ocasiones en el pasado para movilizar la industria estadounidense en momentos de necesidad urgente. La visión de Harris incluye aprovechar esta ley para establecer una producción más local y segura de estos minerales en EE.UU., limitando así los riesgos asociados a la importación de minerales procesados de China y otros países dominantes en el mercado.
Si bien el enfoque en minerales críticos está claramente ligado a la competitividad tecnológica y económica, no debe olvidarse que también juega un papel crucial en el impulso hacia una economía más limpia y sostenible. Los minerales como el litio y el cobalto son esenciales para la producción de baterías de vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento de energía, elementos fundamentales en la transición hacia energías renovables. Asegurar su suministro y minimizar las interrupciones será clave para que EE.UU. logre sus objetivos climáticos y energéticos.
El plan de Kamala Harris busca asegurar el futuro económico y tecnológico de Estados Unidos mediante la creación de una reserva nacional de minerales críticos, la ampliación de su producción y procesamiento doméstico, y la colaboración internacional con sus aliados. Este enfoque integral no solo reduciría la dependencia de China, sino que también fortalecería las cadenas de suministro necesarias para las industrias de defensa, tecnología y energía limpia.

