En agosto de 2024, las importaciones de carbón de Rusia hacia China disminuyeron un 13%, alcanzando 8.7 millones de toneladas, el nivel más bajo desde abril, según datos de la Administración General de Aduanas de China. Esta caída está directamente vinculada a las crecientes dificultades que enfrentan las empresas rusas para realizar transacciones con China. Estas dificultades aumentaron en respuesta a las presiones internacionales y a las amenazas de sanciones secundarias por parte de Occidente, lo que llevó a los bancos chinos a reforzar su cumplimiento normativo. Fuentes rusas confirman que estas trabas financieras han complicado aún más la capacidad de exportación hacia su socio asiático.
El ministro de Energía de Rusia había advertido que los envíos de carbón a China ya estaban en una meseta y que no se esperaba un crecimiento notable en el corto plazo. Esto se ha cumplido, y el escenario para el resto del año parece complicado para Rusia. En lo que va del año, los envíos de carbón ruso a China acumulan una caída del 10% en comparación con el mismo periodo de 2023, situándose en 63.1 millones de toneladas.
Por otro lado, Indonesia, el principal proveedor de carbón de China, ha aprovechado el contexto para incrementar sus exportaciones. Los datos de agosto muestran un aumento del 8% en las importaciones desde Indonesia, alcanzando las 20.26 millones de toneladas. Este incremento se debe, en parte, a la decisión de Indonesia de reducir su precio de referencia del carbón en agosto, lo que ha hecho que su producto sea más atractivo en el competitivo mercado chino.
Mientras tanto, las exportaciones de carbón australiano a China también han mostrado un descenso del 7%, situándose en 6.19 millones de toneladas en agosto. A pesar de esta caída mensual, las importaciones de carbón australiano registran un crecimiento acumulado del 69% en lo que va del año. Este aumento se debe a la recuperación de las importaciones tras el levantamiento de la prohibición informal que afectaba al carbón australiano en China.
El panorama en Mongolia también es positivo, ya que las importaciones chinas de carbón de origen mongol aumentaron un 4% en agosto, alcanzando 7.47 millones de toneladas. En el acumulado anual, Mongolia ha logrado un incremento del 27% en sus exportaciones de carbón a China, consolidándose como un competidor importante en el suministro energético del país asiático.
En términos generales, las importaciones de carbón a China desde todas las fuentes crecieron un 3% en agosto, alcanzando un total de 45.84 millones de toneladas. Este aumento en las importaciones coincide con un repunte en la generación de energía térmica, que experimentó un crecimiento interanual en agosto tras tres meses consecutivos de caídas. La demanda de carbón para la generación de energía en China sigue siendo fuerte, impulsada por las necesidades de la creciente infraestructura y el consumo energético del país.
A pesar de los desafíos que enfrenta Rusia en el comercio de carbón con China, este sigue siendo un recurso vital para el país asiático. Sin embargo, la diversificación de proveedores, como Indonesia y Mongolia, refleja una estrategia de seguridad energética por parte de China para evitar depender en exceso de un solo socio, especialmente en medio de un contexto geopolítico complicado.
Los mercados internacionales seguirán observando de cerca las políticas energéticas de China, ya que cualquier cambio podría tener un impacto considerable en el comercio global de carbón y en las economías de los principales países exportadores. Aunque la producción de energía renovable sigue en aumento, el carbón continúa siendo un pilar fundamental para la generación de electricidad en China, lo que asegura que las importaciones de este mineral seguirán siendo elevadas en el futuro próximo.

