La electrificación global está generando una demanda creciente de litio, un componente esencial en las baterías de vehículos eléctricos, teléfonos móviles y muchos otros dispositivos. A medida que el mundo avanza hacia una mayor adopción de energías limpias, se proyecta que esta demanda se acelerará significativamente en la próxima década. Para satisfacer esta necesidad, un grupo emergente de startups está desarrollando métodos novedosos para producir este valioso metal, prometiendo abrir nuevas fuentes de litio. Sin embargo, también enfrentan fuertes vientos económicos en contra, impulsando su tecnología en medio de una caída actual del mercado.
La extracción directa de litio (DLE, por sus siglas en inglés) es un enfoque innovador que recupera el litio de salmueras que se encuentran en la superficie de la Tierra o se bombean desde el subsuelo. Esta tecnología, que ha sido explorada durante años, está empezando a madurar y podría competir con los métodos de extracción de litio existentes, que tradicionalmente han dependido de grandes estanques de evaporación al aire libre o de la minería directa de roca dura.
El DLE utiliza diversas técnicas, como el uso de perlas que atraen litio o membranas que filtran selectivamente el metal. Estas innovaciones prometen no solo aumentar la eficiencia en la recuperación del litio, sino también reducir significativamente el impacto ambiental asociado con su producción.
Una de las startups más destacadas en este campo es SpecifX, cofundada por el profesor David Jassby de la Universidad de California, Los Ángeles. La empresa ha desarrollado un material de membrana que utiliza un campo eléctrico para mover iones, permitiendo que solo el litio cruce esta “puerta”. Este enfoque podría ser particularmente útil en salmueras con bajas concentraciones de litio, como las que se encuentran en América del Norte.
Otra startup, ElectraLith, respaldada por Rio Tinto, también está desarrollando una tecnología basada en membranas que elimina la necesidad de agua y productos químicos en el proceso de extracción. Este avance es significativo en países propensos a la sequía, como Chile, donde la extracción tradicional de litio ha sido criticada por su uso intensivo de agua.
Las técnicas de DLE tienen el potencial de reducir el impacto ambiental de la extracción de litio, un factor crucial en un mundo que se mueve hacia la sostenibilidad. Por ejemplo, las tecnologías basadas en membranas eliminan la necesidad de enormes cantidades de agua y químicos, que son comunes en la minería tradicional y la evaporación en estanques.
Además de las tecnologías de membrana, otras innovaciones están abordando los desafíos ambientales de la extracción de litio. PureLi, una startup con sede en Princeton, ha desarrollado un enfoque que evita la pérdida de agua al atmósfera, diferenciando el litio de otras partes de la salmuera y recolectando agua en el proceso.
A pesar de sus beneficios potenciales, la DLE enfrenta desafíos económicos significativos. Los precios del litio han caído drásticamente desde su pico en 2023, creando un entorno de financiación complicado para las startups en este espacio. A pesar de esto, líderes de la industria, como Raef Sully, CEO de Lilac Solutions Inc., creen que la inversión en estas tecnologías ahora es clave para estar preparados para la futura demanda.
Lilac Solutions, respaldada por Breakthrough Energy Ventures de Bill Gates, ha recaudado más de 300 millones de dólares para comercializar su tecnología DLE. La empresa está construyendo una planta de 5,000 toneladas en el Gran Lago Salado de Utah, que se espera sea la mayor instalación de DLE en América del Norte cuando se complete en 2026.
Aunque algunos son escépticos sobre la capacidad de la DLE para ofrecer litio a un costo competitivo, Lilac ha demostrado tasas de recuperación consistentes en sus pruebas de laboratorio y pilotos. La finalización de la planta de Utah podría ser un hito crucial para generar confianza en esta tecnología.

