El gobierno talibán de Afganistán ha comenzado la construcción de una carretera hacia el sitio remoto de una enorme mina de cobre que será operada por Metallurgical Corporation of China (MCC). Esta iniciativa representa una de las señales más claras desde la toma de poder de los talibanes en 2021 de que ambos lados planean avanzar con el proyecto, el cual ha estado estancado por más de una década debido a retrasos.
Si el proyecto avanza según lo planeado, se convertiría en uno de los más grandes en la historia de Afganistán. Los talibanes estiman que creará 3,000 empleos directos para los afganos y miles más de manera indirecta. La riqueza mineral de Afganistán ha sido proclamada como un camino hacia la independencia económica, pero la inestabilidad ha obstaculizado repetidamente los proyectos anteriores, incluso bajo el gobierno occidental anterior.
Un Proyecto de Significado Vital
En una ceremonia para iniciar la construcción de la carretera, el viceprimer ministro en funciones de los talibanes, Mullah Baradar, destacó la importancia vital del proyecto y urgió a comenzar el trabajo práctico sin más demoras debido al tiempo considerable ya perdido. El embajador de China y un equipo técnico de MCC también asistieron a la ceremonia en Mohammad Agha, la ciudad más cercana en la provincia oriental de Logar al sitio de la mina.
Un portavoz de las relaciones con inversores de MCC declaró a Reuters que, aunque no están seguros de cuándo comenzarán las operaciones, planean impulsar el inicio de las mismas. En 2021, una fuente de MCC indicó que podría tomar de cinco a seis años construir la infraestructura necesaria para la minería, pero que el proyecto no podría avanzar mientras persistieran las preocupaciones de seguridad.
Desafíos y Potencial Económico
China ha mostrado interés en invertir en minería en Afganistán bajo el gobierno talibán y ha discutido con los talibanes sus planes para unirse al plan de infraestructura de la Franja y la Ruta de Pekín. Sin embargo, Afganistán ha caído en una crisis económica desde que los talibanes tomaron el control, y ningún gobierno extranjero ha reconocido formalmente su administración. Los talibanes afirman que se han enfocado en restaurar la seguridad tras 20 años de guerra. No obstante, ataques por grupos militantes, incluyendo el Estado Islámico, continúan ocurriendo, afectando incluso a objetivos extranjeros y hoteles populares entre empresarios chinos.
La construcción de esta carretera y la eventual apertura de la mina de cobre podrían marcar un cambio significativo para la economía afgana. La inversión china en el sector minero puede proporcionar una base sólida para el desarrollo económico, siempre y cuando se mantenga la seguridad y se creen las condiciones necesarias para la operación continua de estos proyectos.

