Los precios del oro operaban estables el viernes, ya que los mercados esperaban los datos de empleo de Estados Unidos en busca de pistas sobre la política monetaria de la Reserva Federal, aunque un dólar más firme mantenía al lingote en camino de su primera caída semanal de las últimas cuatro.
A las 0951 GMT, el oro al contado cotizaba plano a 2,027,39 dólares por onza, aunque acumula un declive semanal cercano al 1,5%. Los futuros del oro en Estados Unidos tampoco mostraban cambios a 2,043,70 dólares.
El lingote alcanzó un máximo histórico de 2,135,40 dólares el lunes, debido a las elevadas apuestas por una bajada de tasas de interés por parte de la Fed, antes de perder más de 100 dólares por la incertidumbre sobre el momento del recorte.
“Los operadores esperan tener una idea clara de cómo va a cambiar la Fed sus decisiones de política en la próxima reunión, por lo que los datos de empleo serán la clave principal”, dijo Hareesh V, de Geojit Financial Services.
“El desplome del oro no es la tendencia inmediata porque la mayoría de los parámetros están favoreciendo los precios y la política de la Fed sería el desencadenante clave que puede guiar la dirección de los precios a medio y largo plazo”, agregó.
El informe de nóminas no agrícolas de noviembre en Estados Unidos se publicará a las 1330 GMT y los expertos esperan que los empleadores hayan añadido 180,000 puestos de trabajo.
El índice dólar, por su parte, ganaba un 0,2% y se disponía a romper una racha de tres semanas de pérdidas, encareciendo el oro para los tenedores de otras divisas.
En otros metales preciosos, la plata al contado cedía un 0,2%, a 23,73 dólares la onza; el platino ganaba un 1,3%, a 918,84 dólares; y el paladio subía un 0,6%, a 975,81 dólares. Los tres se encaminaban a cerrar la semana a la baja.

