Los recientes movimientos en los mercados de bonos estadounidenses han generado repercusiones evidentes en el mundo de los metales preciosos. El oro, históricamente reconocido como un activo de refugio, ha experimentado fluctuaciones significativas en respuesta a estos cambios financieros.
El Oro Frente a la Economía Estadounidense
A las 0948 GMT, el oro al contado se encontraba estancado, con un valor de 1,822,20 dólares por onza. Mientras tanto, los futuros del oro en EE. UU. evidenciaron una disminución del 0,2%, situándose en 1,838,40 dólares.
La sorpresa llegó con los datos del martes, los cuales indicaron que las ofertas de empleo en Estados Unidos habían aumentado inesperadamente en agosto. Este incremento sugiere un mercado laboral en constante tensión, lo que podría motivar a la Reserva Federal a incrementar las tasas de interés en el próximo mes.
La preocupación crece a medida que el rendimiento de los bonos referenciales a 10 años alcanza nuevos máximos, los más altos en 16 años. Además, la confianza en los mercados financieros generales se ha visto afectada por la continua caída de los bonos.
El oro ha sufrido una disminución de más de 100 dólares en las últimas dos semanas, afectado por la expectativa de un aumento en las tasas a largo plazo. Ricardo Evangelista, analista senior de ActivTrades, mencionó que si la percepción de que la Fed mantendrá tasas elevadas persiste, es probable que el oro caiga por debajo de los 1,800 dólares.
Comportamiento de otros Metales Preciosos
El paladio, utilizado frecuentemente en catalizadores de automóviles, ha disminuido un 1,7%, situándose en 1,169,28 dólares la onza. Esta es su cifra más baja desde noviembre de 2018.
Por su parte, la plata al contado ha descendido un 0,2%, alcanzando los 21,12 dólares. El platino también ha evidenciado un ligero descenso, bajando un 0,1% y situándose en 870,58 dólares.

