El mercado global de metales está experimentando un revuelo significativo, y el cobre se encuentra en el centro de la tormenta. El martes, los precios del cobre experimentaron un aumento, impulsados principalmente por la anticipación de que China, el consumidor líder mundial de metales, anunciará más estímulos económicos. Esta expectativa ha ayudado a aliviar las preocupaciones que surgieron por la posibilidad de que otras grandes economías entren en recesión.
A las 10:23 GMT, el precio del cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) registró un aumento del 0,06%, cotizándose a 7,976.50 dólares por tonelada. Esta subida es especialmente notable, ya que el metal había alcanzado sus mínimos de 11 meses en la sesión anterior.
Fuentes internas informaron a Reuters que China está preparada para desplegar nuevos estímulos económicos para apoyar su recuperación. Se espera que el Parlamento chino apruebe una suma adicional de más de 1 billón de yuanes (equivalente a 137,000 millones de dólares) en emisiones de deuda soberana.
Dan Smith, de Amalgamated Metal Trading (AMT), ofreció una perspectiva sobre la situación actual en China, destacando que “los precios de la vivienda siguen débiles, lo que es negativo, dada la inyección anterior de estímulos por parte del gobierno. Sin embargo, en términos macroeconómicos, el país muestra solidez y la demanda de metales se mantiene fuerte.”
La Bolsa de Futuros de Shanghái no se quedó atrás. El contrato de cobre más negociado para diciembre avanzó un 0,9%, estableciéndose en 66,490 yuanes (9,099.62 dólares) por tonelada.
Mientras que el cobre se lleva gran parte de las miradas, otros metales básicos también experimentaron movimientos. En la LME, el aluminio cayó un 0,3% a 2,170 dólares la tonelada. Por su parte, el níquel disminuyó un 0,7% a 18,045 dólares, mientras que el zinc se mantuvo estable a 2,420 dólares. El plomo y el estaño, sin embargo, experimentaron aumentos, sumando un 0,3% y estableciéndose en 2,108 dólares y 24,975 dólares, respectivamente.

