El oro ha sido durante mucho tiempo un refugio seguro para los inversores en tiempos de incertidumbre económica. Este viernes, el oro al contado subía un 0,4%, situándose en 1,947.80 dólares la onza, y se encaminaba a una subida semanal del 1,8%. Este aumento se produce después de que los precios tocaran máximos de un mes el miércoles pasado. Los futuros del oro estadounidense también mostraban un comportamiento positivo, con un aumento del 0,5%, situándose en 1,974.70 dólares.
¿Por qué está subiendo el oro?
La respuesta corta es la economía estadounidense. Aunque se añadieron más puestos de trabajo de lo esperado en agosto, la tasa de desempleo aumentó a un 3,8%. Este aumento en la tasa de desempleo y la moderación del crecimiento salarial han llevado a los inversores a apostar que la Reserva Federal de Estados Unidos podría aplazar nuevas subidas de tasas de interés este año. Las apuestas a que la Fed mantendrá las tasas de interés sin cambios en septiembre subieron al 93,0% desde el 89% antes de los datos, según la herramienta FedWatch de CME Group.
El Efecto en Otros Metales Preciosos
No solo el oro está disfrutando de un buen momento; otros metales preciosos como la plata, el platino y el paladio también están en alza. La plata al contado subía un 1,3%, a 24,74 dólares la onza, mientras que el platino sumaba un 1,2%, a 978,85 dólares. El paladio ganaba un 0,9%, a 1,225,00 dólares. Todos estos metales también anotaban ganancias semanales, lo que demuestra que la incertidumbre económica tiene un efecto dominó en el mercado de metales preciosos.
El oro y otros metales preciosos continúan siendo una inversión atractiva en un clima económico incierto. Los inversores estarán observando de cerca las futuras decisiones de la Reserva Federal y otros indicadores económicos para ajustar sus estrategias de inversión en metales preciosos.

