La minería ha sido durante mucho tiempo un motor fundamental para la economía mundial, y la plata no es una excepción. A pesar de la caída prevista del 9,4% en la demanda mundial de plata para 2023, principalmente atribuida a una disminución en la inversión, el mercado aún enfrenta un déficit, según un reciente informe de Cochilco, la agencia estatal chilena.
El vicepresidente ejecutivo de Cochilco, Joaquín Morales, aclaró la situación, destacando que “la caída de la demanda se origina, principalmente, por la disminución de la inversión física en plata este año.” Esta disminución puede atribuirse en gran parte a una menor participación de los inversionistas indios en comparación con 2022, un año en el que fueron “especialmente activos”.
Sin embargo, la narrativa no es completamente sombría. El sector industrial está mostrando un notable apetito por la plata, convirtiéndose en el mayor consumidor este año. De hecho, se prevé que la inversión física en plata sumará 35.019 toneladas métricas, una cifra impresionante aunque ligeramente inferior a las 38.643 de 2022. Este auge en la demanda industrial puede atribuirse al crecimiento acelerado de sectores como la energía solar y la industria de vehículos eléctricos.
Con la caída de la demanda, uno podría esperar una disminución correspondiente en la oferta. Pero sorprendentemente, se estima que la oferta para 2023 será de 31.815 toneladas, mostrando un crecimiento del 1,8%. Las razones detrás de esta cifra optimista se vinculan con las perspectivas favorables en la producción minera.
El precio de la plata también ha mostrado resistencia y optimismo. A finales de julio, la plata se cotizaba a 24,40 dólares por onza, un incremento del 1,7% respecto a finales de 2022. Las proyecciones indican que el precio medio para este año podría alcanzar los 24,60 dólares.
El informe de Cochilco también arrojó luz sobre algunos factores macroeconómicos que están impulsando el precio de la plata. La inflación estadounidense en moderación y un dólar más débil han jugado un papel crucial en el fortalecimiento del precio de la plata en el segundo trimestre. Dado el papel dual de la plata como metal precioso y como metal industrial, su valor tiende a aumentar cuando el dólar se deprecia.
En cuanto a producción, México, China, Perú, Polonia y Rusia lideraron el juego en 2022, con empresas como Fresnillo, KGHM, Newmont, Glencore y Hindustan Zinc encabezando las listas. Aunque Perú experimentó una caída del 7% en su producción, las expectativas son positivas para 2023.

