Barrick Gold (NYSE: GOLD) (TSX: ABX), gigante minero de renombre mundial, ha anunciado recientemente su determinación de reactivar las operaciones en la mina de oro Porgera, en Papúa Nueva Guinea, hacia finales de este año.
El camino hacia la reactivación de Porgera ha sido largo y lleno de desafíos. Sin embargo, Barrick Gold, con su persistencia y compromiso con la minería responsable, ha demostrado que es posible abordar estos obstáculos de manera efectiva. El Presidente y Director General, Mark Bristow, ha declarado con optimismo que si todo va según lo planeado, Porgera podría estar en pleno funcionamiento antes de que termine 2023.
A medida que nos acercamos a este nuevo capítulo, es importante entender cómo se está preparando Barrick Gold para este gran salto. De acuerdo con el comunicado de prensa emitido por la empresa, la preparación para la reanudación incluye el acondicionamiento de la flota móvil y la planta fija. Además, los planes de minería y metalurgia se han actualizado para asegurar una operación eficiente y sostenible.
Este renacimiento de Porgera es una muestra clara de la victoria del modelo de asociación de Barrick con los países anfitriones. Este enfoque ha demostrado ser exitoso en Tanzania y también se ha adoptado para el proyecto de Reko Diq en Pakistán. Sin duda, la reanudación de Porgera es un testimonio de este enfoque colaborativo.
La mina de oro Porgera es una operación conjunta entre Barrick Gold y las partes interesadas de Papúa Nueva Guinea, con la participación mayoritaria del 51% en manos de estas últimas. Los beneficios económicos se distribuirán en un 53% entre las partes interesadas de Papúa Nueva Guinea y en un 47% entre Barrick Niugini, la subsidiaria de Barrick Gold que explotará la mina.
En definitiva, la reactivación de la mina de oro Porgera no solo supone un nuevo amanecer para Barrick Gold, sino también para Papúa Nueva Guinea, al proporcionar nuevas oportunidades económicas y laborales para la población local.

