El oro, ese metal precioso que ha fascinado a la humanidad desde tiempos inmemoriales, ha mostrado una vez más su resiliencia y capacidad para sorprender a los inversores. Gracias a la debilidad del dólar y del rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense, el oro ha comenzado a recuperar terreno, dejando atrás su caída por debajo del nivel clave de $1,900 en sesiones anteriores.
Factores Tras la Ascensión del Oro
A las 0946 GMT, el oro al contado se alzaba, registrando un aumento del 0,2% situándose en $1,905,25 por onza. De forma paralela, los futuros del oro en Estados Unidos mostraban una tendencia positiva con un incremento del 0,1%, cotizándose a $1,936,60. ¿La razón? Peter Fertig, un respetado analista de Quantitative Commodity Research, nos arroja luz sobre este fenómeno, afirmando que el oro ha encontrado un sólido respaldo en la debilidad actual del dólar. Además, cabe destacar que la libra esterlina ha mostrado fortaleza, en parte gracias a la fuerte inflación subyacente británica de julio.
Adicionalmente, el oro, que se caracteriza por no devengar intereses y cotizarse en dólares, ha ganado impulso debido al retroceso del rendimiento de los bonos a 10 años, que recientemente tocaron máximos de 10 meses. Yeap Jun Rong, de IG, destaca: “Hasta ahora, los datos económicos estadounidenses han dejado margen para que las tasas se mantengan altas por más tiempo. Los datos de ventas minoristas recientes han contrarrestado temores de recesión, consolidando la confianza de los inversores”.
No obstante, es crucial recordar que el metal dorado recientemente cayó a su nivel más bajo desde finales de junio, post las revelaciones de datos económicos.
Desempeño de Otros Metales Preciosos
En el vasto mundo de los metales preciosos, no solo el oro ha mostrado movimiento. La plata, por ejemplo, ha visto un incremento del 0,8%, llegando a cotizarse a $22,70 por onza. Por otro lado, el platino avanzó un 0,1% con un valor de $888,83, mientras que el paladio disminuyó un 0,25%, estableciéndose en $1,231,99.

