El escenario económico global es volátil, y dentro de esta dinámica, el oro se ha erigido como uno de los protagonistas principales de la semana. Esta última semana ha marcado un impulso notorio para este precioso metal, especialmente considerando la evolución del rendimiento de los bonos del Tesoro en Estados Unidos.
A las 0958 GMT del viernes, se registraba que el oro al contado retrocedía ligeramente un 0,1%, situándose en 1,915,40 dólares la onza. No obstante, en perspectiva, había ascendido un 1,4% durante toda la semana. Paralelamente, los futuros del oro en EE. UU. presentaban un retroceso del 0,2%, llegando a 1,943,50 dólares.
Lo interesante aquí es el comportamiento de los bonos referenciales a 10 años. Estos, al retroceder y entregar todas sus ganancias semanales, han respaldado al oro, que, como es sabido, no devenga intereses. Sin embargo, a pesar de la fluctuación en los bonos, el dólar se mantiene firme, dirigiéndose a su sexta mejora semanal consecutiva.
Edward Gardner, un conocido analista de Capital Economics, reflexionó sobre esta tendencia al alza del precio del oro. Según él, “El alza del precio podría ser consecuencia de algunas compras oportunistas después de haber caído desde cerca de unos 2,000 dólares por onza en julio a unos 1,,900 dólares”.
Las tasas de interés también han jugado un papel crucial en esta dinámica. Dos altos funcionarios de la Reserva Federal recientemente compartieron que es poco probable que se necesiten más aumentos de tasas en el corto plazo. Esta visión se alinea con la perspectiva del Banco Central Europeo, que también sopesa una pausa en sus alzas dadas las perspectivas de crecimiento.
Se espera que Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, durante su intervención en el simposio de Jackson Hole, refrende algunas de las decisiones y perspectivas previamente discutidas por la Fed.
No podemos olvidarnos de otros metales preciosos en este análisis. La plata, el platino y el paladio también han mostrado movimientos interesantes, con la plata y el platino en ruta hacia su mejor semana desde el pasado 14 de julio, y el paladio cerca de concluir su segundo descenso semanal consecutivo.

