Este miércoles, el precio del oro parecía estabilizarse en torno a los máximos de ocho semanas alcanzados en la sesión anterior. Este comportamiento se produjo a raíz de los datos económicos que aumentaron las expectativas de que la Reserva Federal de Estados Unidos esté cerca del final de su ciclo de alzas de tasas de interés. A las 0933 GMT, el oro al contado cotizaba estable a 1,978,49 dólares la onza, mientras que los futuros del oro en Estados Unidos sumaban un 0,1%, a 1,982,20 dólares.
Las perspectivas para la reunión de la Fed de la próxima semana no han cambiado, pero los últimos datos de empleo y de inflación han empezado a anticipar que las tasas podrían recortarse a principios de 2024, antes de lo previsto, según Carlo Alberto De Casa, analista externo de Kinesis Money.
Los economistas encuestados por Reuters también anticiparon que la subida de tasas de julio será la última de la Fed en el actual ciclo de endurecimiento. Unas tasas más altas implican una caída de los precios de los bonos del Tesoro estadounidense y un aumento de los rendimientos, lo que hace que estas inversiones sean más atractivas que el oro, que no devenga intereses.
Los avances del oro eran frenados por las bolsas europeas, ya que las noticias positivas sobre la inflación en el Reino Unido se sumaron a un panorama de alivio de las presiones mundiales sobre los precios. En otros metales preciosos, la plata al contado operaba sin cambios a 25,01 dólares la onza; el platino ganaba un 0,2%, a 984,84 dólares; y el paladio bajaba un 1,3%, a 1,302,54 dólares la onza.

