Los movimientos económicos de las grandes potencias tienen un impacto notable en los mercados globales. China, siendo el mayor consumidor de metales en el mundo, ejerce una influencia significativa en la dinámica de este mercado. Recientemente, las medidas de estímulo modestas anunciadas por el gigante asiático han llevado a una decepción generalizada entre los inversores, resultando en una disminución de los precios de los metales, particularmente del cobre.
El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) disminuyó un 0,3% a 8,459 dólares por tonelada métrica a las 1000 GMT. Este descenso se produjo a pesar de un ligero aumento el día anterior. Además de impulsar el consumo de automóviles y electrónica, las autoridades chinas también han desvelado medidas para apoyar la economía del país, que se percibe como vacilante.
“El mundo se mantiene pesimista con respecto a China. Hay medidas que intentan aplicar, pero los números concretos siguen siendo bastante débiles en cuanto a la actividad china, especialmente en sectores como la construcción”, dice Dan Smith, jefe de investigación de Amalgamated Metal Trading.
Incluso en Europa, la demanda de metales básicos parece débil, a pesar de las expectativas de mejora a medio plazo. La disminución de la demanda de cobre durante la temporada baja y la leve reducción de la escasez de oferta en el mercado al contado, también han contribuido a la disminución de los precios. Sin embargo, el riesgo a la baja para el precio del cobre persiste, según un informe de Jinrui Futures.
El aumento proyectado de la oferta también ha afectado el mercado. Por ejemplo, Glencore reportó una menor producción de cobre, zinc y níquel en el primer semestre, pero espera mayores volúmenes en algunas de sus minas en el segundo semestre.
En otro acontecimiento relevante, Norsk Hydro, un productor de aluminio, ha instado a la LME a reconsiderar su decisión de no prohibir el aluminio ruso en su red de almacenes, ya que los grandes volúmenes están poniendo en peligro el estatus de referencia de su contrato de aluminio.
Finalmente, los precios del cobre, aluminio, níquel y zinc en la LME registran pérdidas semanales, subrayando la sensibilidad del mercado a las decisiones económicas de las grandes potencias.

