La expansión de la electromovilidad y la tendencia al nearshoring están impactando positivamente en el sector minero mexicano, especialmente en el norte del país. Según un informe publicado recientemente por el Banco Central de México (Banxico), la industria minera experimentó un desempeño destacado en el primer trimestre, en comparación con el último trimestre del año pasado.
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Este desarrollo positivo se debe en gran medida a la creciente demanda en la producción de vehículos eléctricos y la relocalización de industrias, impulsando así el crecimiento de los servicios relacionados con la minería de minerales metálicos y no metálicos. “Tenemos varios comentarios entre contactos empresariales que nos hablan de cómo la producción de autos eléctricos ha generado demanda por algunos de sus productos y, al mismo tiempo, la relocalización ha generado demanda de parte de la construcción también de algunos de esos productos”, dijo Alejandrina Salcedo, directora general de investigación económica de Banxico, durante la presentación del reporte.
No obstante, es importante mencionar que la extracción de petróleo y gas tuvo un mayor impacto en la actividad en general. De acuerdo con la agencia de estadísticas Inegi, la producción minera, excluyendo petróleo y gas, experimentó una contracción del 0,1% entre enero y abril en comparación con el mismo periodo en 2022, a pesar de haber registrado incrementos anuales en los meses de enero y febrero.
El Norte Recobra su Fuerza: Crecimiento y desafíos de la Minería en la Región
El informe de Banxico destaca que la minería no petrolera se expandió en la región norte durante los tres primeros meses de 2023, después de la contracción observada en el último trimestre del año previo. Este crecimiento se ha debido en parte al dinamismo del sector industrial, en especial de la producción de autopartes y del sector de la construcción, lo que ha impulsado la demanda de minerales industriales como el cobre, el zinc, el hierro y sus aleaciones.
Específicamente, la extracción de cobre y zinc en Sonora, así como la extracción del hierro en Coahuila, se beneficiaron de una mayor demanda proveniente de las armadoras y fabricantes de autopartes de vehículos eléctricos. Además, el proceso de relocalización incentivó la construcción privada no residencial, en particular de proyectos de urbanización, de establecimientos comerciales y parques industriales, lo que generó un incremento en la demanda de minerales pétreos.
Pero no todo es color de rosa. El informe de Banxico también identificó algunos obstáculos que han impactado en el sector minero. Los altos costos de la energía, a pesar de las reducciones en el precio internacional de los combustibles, y las elevadas tasas de interés, que incrementaron el costo del financiamiento para la adquisición y renovación de equipos, fueron señalados como factores limitantes por los directivos consultados en todas las regiones.
En suma, la minería en México está en un momento crucial, impulsada por tendencias globales como la electromovilidad y el nearshoring, pero también enfrenta desafíos significativos. No obstante, con una visión estratégica y adaptativa, el país puede continuar aprovechando su riqueza mineral y mantenerse como un actor relevante en la economía global.

