El día lunes vio un descenso en los precios del oro durante una sesión con pocas operaciones, mientras que el dólar se recuperaba de los mínimos de la sesión anterior. Este panorama presentó un escenario lleno de expectativa, ya que los mercados aguardan el testimonio del presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, que se llevará a cabo más adelante en la semana.
El oro al contado se encontraba en descenso, con una bajada del 0,4% a 1,950,34 dólares la onza a las 1012 GMT. Los futuros del oro estadounidense seguían la misma tendencia con una caída del 0,5% a 1,962,20 dólares. Sin embargo, es importante recordar que las operaciones se prevén bajas, ya que los mercados estadounidenses se mantendrán cerrados debido a la festividad del Día de la Emancipación.
El índice dólar mostró un repunte desde el mínimo de un mes que alcanzó el viernes. Este fortalecimiento del dólar convierte los lingotes en una opción menos atractiva para los compradores con otras divisas.
La pregunta principal que se genera en este contexto es: ¿Qué hará falta para que el oro se desplace de su rango de cotización de entre 1,940 y 1,980 dólares? Como señala Craig Erlam, analista senior de mercados de OANDA, los acontecimientos de la semana pasada no lograron provocar este movimiento.
(Continuará con más información sobre la situación de los metales preciosos, las expectativas de los mercados, y el impacto de la política monetaria de la Reserva Federal y otros bancos centrales en el mercado del oro.)

