Los metales preciosos como el oro, la plata, el platino y el paladio siempre han sido considerados como refugios seguros para los inversionistas, especialmente durante los tiempos de incertidumbre económica. Recientemente, el oro ha estado en el foco de atención, y con buena razón. Mientras el dólar estadounidense ha estado experimentando una debilidad notable, el oro ha mantenido su brillo, atrayendo a inversores de todo el mundo.
El oro al contado cotizaba plano a 1,923,49 dólares la onza a las 1014 GMT, mientras que los futuros del oro en Estados Unidos también operaban con escasos cambios, a 1,933,10 dólares. La debilidad del dólar aumenta el atractivo del lingote, haciendo que los compradores extranjeros encuentren en el oro una opción más atractiva.
Sin embargo, el panorama no es del todo dorado. Según Han Tan, de Exinity, “El oro está viendo hoy un ligero alivio por el declive del dólar, aunque se adhiere a la tendencia bajista que se mantiene desde principios de mayo”. Además, si las advertencias del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, sobre un segundo aumento de tasas de 25 puntos básicos a finales de año se hacen realidad, el oro al contado podría caer por debajo de los 1,900 dólares.
El oro ha perdido alrededor de un 2% este mes, lo que podría significar su segunda caída mensual consecutiva si las pérdidas se mantienen. A pesar de ser una inversión segura en momentos de incertidumbre económica, las expectativas de tasas de interés más altas en Estados Unidos han mermado el atractivo del metal dorado.
Pero el oro no es el único metal en juego. La plata al contado subía un 0,6%, a 22,8964 dólares, en camino a su tercera sesión consecutiva al alza; el platino avanzaba un 0,5%, a 928,72 dólares; y el paladio ganaba un 0,6%, a 1,312,81 dólares. Estos otros metales preciosos también pueden jugar un papel crucial en la evolución del panorama financiero mundial.
Con el discurso de Powell ante el Foro del Banco Central Europeo en Sintra a las 1330 GMT del miércoles, el mercado se mantendrá a la expectativa. El resultado puede influir considerablemente en el futuro de los metales preciosos y, por ende, en el curso de la minería global.

