Australia ha puesto en marcha una serie de subvenciones a empresas de minerales críticos con el objetivo de acelerar el desarrollo de una industria química de baterías. El ministro de Recursos del país anunció que pronto se revelarán los detalles de una estrategia industrial nacional, en la cual se busca aprovechar la riqueza mineral de Australia y convertirse en uno de los principales proveedores de productos químicos para baterías. Actualmente, Australia ya suministra aproximadamente la mitad del litio mundial y cuenta con otros minerales esenciales para la transición energética, como tierras raras, níquel, manganeso y grafito.
Con una inversión total de 50 millones de dólares australianos (34 millones de dólares estadounidenses), estas subvenciones tienen como objetivo impulsar la siguiente fase de procesamiento para baterías y fabricación avanzada en diversas aplicaciones, incluyendo la industria aeroespacial, médica, energética y de defensa. La Ministra de Recursos, Madeleine King, afirmó que estas subvenciones son un apoyo fundamental para la nueva Estrategia de Minerales Críticos de Australia, la cual será publicada próximamente y detallará cómo el país puede aprovechar esta importante oportunidad de crecimiento en el sector de procesamiento de minerales críticos.
Esta estrategia australiana sobre minerales críticos es muy esperada por los participantes del mercado, mientras que otras jurisdicciones, como Canadá, la Unión Europea y Estados Unidos, se apresuran para ganar cuota de mercado en un sector en plena transformación, con un valor estimado de 1 billón de dólares para el año 2025.
Hasta el momento, Australia ha otorgado subvenciones a siete empresas por un monto de aproximadamente 5 millones de dólares australianos cada una, además de subvenciones más pequeñas a otras seis. Aunque estas medidas son recibidas con entusiasmo, algunos analistas, como Tim Hoff de Canaccord, opinan que el gobierno debe redoblar sus esfuerzos si desea posicionar a Australia como un pilar fundamental en el suministro de metales para la transición energética. Hoff señala que China, por ejemplo, ha invertido 29.000 millones de dólares en su cadena de suministro de baterías y tecnología limpia.
Entre las empresas ganadoras de las subvenciones se encuentra Australia Energy Storage Solutions, la cual está estableciendo la primera planta de fabricación de materiales activos catódicos precursores (PCAM, por sus siglas en inglés) en Australia Occidental. Estos PCAM, en los cuales Australia ha identificado una ventaja competitiva, se crean a partir de mezclas de productos químicos para baterías en la etapa previa a la producción de las células de batería.
Además, IGO Ltd obtuvo una subvención para apoyar sus planes de producir PCAM a base de níquel-cobalto-manganeso, mientras que el productor de oro Evolution Mining Ltd recibió fondos para un proyecto de recuperación de cobalto a partir de residuos mineros. Otros beneficiarios de las subvenciones fueron los productores de grafito International Graphite Ltd y Ecograf, así como los desarrolladores de tierras raras Northern Minerals y Australian Strategic Minerals.

