Las exportaciones peruanas de cobre experimentaron una caída del 20% durante los dos primeros meses del año, mientras que la producción se incrementó en un 5% en el mismo período. Esta situación ha dejado a las mineras con crecientes existencias, contribuyendo a la escasez de suministros a nivel mundial. La disminución en las exportaciones se debe en parte a los disturbios sociales que han afectado al segundo productor mundial de cobre, provocando contracciones económicas en enero y febrero.
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Desafíos en el transporte de cobre generan acumulación
Aunque los disturbios han disminuido, las empresas mineras enfrentan nuevos desafíos, como el transporte de grandes cantidades de concentrado de cobre desde los Andes hasta los puertos marítimos. MMG Ltd. informó en marzo que tenía 85,000 toneladas de cobre almacenadas en su mina de Las Bambas y que tardaría hasta el último trimestre del año en embarcarlo todo.
Las exportaciones de Las Bambas fueron las más afectadas por los disturbios, con una disminución del 55% en comparación con el mismo período del año anterior. Las tres principales mineras de cobre también experimentaron descensos de dos dígitos en sus exportaciones: Antamina, copropiedad de BHP Group Ltd., Glencore Plc. y Teck Resources Ltd., sufrió una caída del 11%; Cerro Verde, propiedad de Freeport-McMoran Inc., disminuyó un 24%; y Southern Copper Corp., del Grupo México, tuvo una reducción del 23%.

