La Bolsa de Metales de Londres (LME) reportó en marzo un aumento en las existencias de aluminio ruso, alcanzando el 53% del total o 220.575 toneladas, en comparación con el 41% registrado en enero. Los datos sugieren que los consumidores de sectores como transporte, construcción y embalaje continúan evitando el metal ruso a pesar de la falta de sanciones occidentales.
Consumidores reacios al aluminio ruso
Fuentes de la industria del aluminio indicaron a Reuters que empresas de Europa y algunas partes de Asia no desean utilizar aluminio ruso, optando por entregarlo a la LME en lugar de emplearlo en sus operaciones. Esto ocurre a pesar de que la LME no ha prohibido el comercio y almacenamiento de metales rusos en su sistema desde la invasión de Moscú a Ucrania.
La situación se complica aún más con la imposición de aranceles estadounidenses a la importación de metal ruso, lo que afecta la utilización del aluminio producido por Rusal. Glencore, la comercializadora de materias primas con contrato plurianual con Rusal, ha depositado decenas de miles de toneladas de aluminio ruso en almacenes registrados en la LME en Asia en los últimos meses.
A pesar del aumento en las existencias de aluminio ruso, el analista Carsten Menke señala que el mercado enfrenta un exceso de oferta estacional, lo que ha llevado a un incremento del 85% en las existencias totales de aluminio en la LME desde principios de septiembre.

