Los precios del aluminio trepaban el jueves a su mayor nivel en más de 13 años, impulsados por las persistentes preocupaciones sobre los cierres de fundiciones e ignorando unos grandes ingresos a inventarios.
El cobre y otros metales básicos también subían antes de la publicación de datos clave de Estados Unidos, ya que los inversores los adquirían como cobertura contra la inflación.
El aluminio a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) sumaba un 1,2% a 3,304,50 dólares la tonelada a las 1120 GMT, su cota más alta desde julio de 2008.
“El aluminio es el metal que consume más energía y nos enfrentamos a estos precios del gas y costos de energía continuamente altos, además de los intentos de China de frenar la contaminación”, dijo Ole Hansen, jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank en Copenhague.
El mercado estaba esperando los datos del Índice de Precios al Consumidor de Estados Unidos, que se espera que hayan aumentado más de un 7% interanual en enero.
“Eso hace que las materias primas sean un espacio atractivo, no solo por los fundamentos, que están mostrando estrechez, sino también por su capacidad para salvaguardar los rendimientos en un entorno inflacionario”, agregó Hansen.
El contrato más transado del aluminio en la Bolsa de Futuros de Shanghái, para entrega en marzo, cerró la sesión con un avance de un 2,1% a 23,290 yuanes (3,664,66 dólares) la tonelada. Tocó hasta un máximo de 23,415 yuanes, su cota más alta desde el 21 de octubre.
Los inventarios de aluminio en almacenes de la LME crecieron en 176,300 toneladas, o un 42%, a 595,150 toneladas. El precio en la LME pasó brevemente a territorio negativo después de los datos, pero luego repuntó.
El cobre en la LME ganaba un 1,9% a 10,252 dólares por tonelada luego de que los inventarios de la LME cayeron a un mínimo de dos meses de 76,325 toneladas.
Reuters

