Fresnillo, una de las mineras de metales preciosos más grandes de México, recortó la guía de producción, lo que provocó una caída del 14% en el valor de las acciones. Fresnillo culpó del recorte a la mayor interrupción causada por los impactos de la pandemia de covid-19 y las leyes laborales recientemente consagradas en México.
Fresnillo es el mayor productor mundial de plata a partir de mineral (plata primaria) y la segunda minera de oro más grande de México. La empresa opera tres minas de oro y plata en México. En términos de producción de plata, la mina más grande es Mina Proaño, ubicada cerca de la ciudad de Fresnillo en el estado de Zacatecas; las otras minas están en Ciénega, en Durango, y Herradura, en Sonora.
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La producción de plata en 2021 fue de 53,1 millones de onzas, por debajo de las expectativas de 53,5 millones a 59,5 millones, aunque la producción de oro de 751.200 onzas, aunque disminuyó un 2,4 % con respecto a 2020, superó la orientación de 675.000 onzas a 725.000 onzas. Posteriormente, la minera pronosticó menores predicciones de producción este año de 50,5 millones a 56,5 millones de onzas de plata y de 600.000 a 650.000 onzas de oro.
Como resultado, se eliminó casi el 15% del valor de mercado de Fresnillo. La compañía señaló un aumento en el ausentismo en el centro de la caída, con la ola de coronavirus de Omicron que llevó a una mano de obra reducida disponible.
Además, los cambios en las leyes laborales mexicanas, que requerían que las empresas redujeran el uso de contratistas y contrataran más personal interno, llevaron a la empresa a reevaluar su perspectiva.
“La captación posterior de contratistas ha variado, con [nuestras] minas subterráneas… más afectadas debido a la mayor cantidad de contratistas en el sitio, lo que resulta en una mayor cantidad de vacantes de personal y una mayor rotación de personal”, dijo la compañía.
El presidente ejecutivo, Octavio Alvídrez , afirmó que estos cambios habían llevado a Fresnillo a modificar su perspectiva para el año: “Nuestras prioridades para este año son claras: debemos continuar navegando por los desafíos presentados por el Covid-19, que lamentablemente se está acelerando nuevamente en México y impactará en particular en la disponibilidad laboral, así como seguirá adaptándose a la nueva reforma laboral”.

