Los vehículos eléctricos prometen revolucionar la economía mundial, impactando la demanda global de petróleo y los metales como el litio, pero aún es un cambio que muchos prevén que ocurrirá a lo largo de las próximas décadas.

BHP, la minera más grande del mundo asegura que este será el año de inflexión para el despegue de los vehículos eléctricos y que las transformaciones que traen ya comenzarán a impactar a los mercados.

“En septiembre de 2016 publicamos un artículo preguntándonos si 2017 sería el año de la revolución de los autos eléctricos”, dijo hoy el jefe comercial de la empresa, Arnoud Balhuizen. “La respuesta es sí, 2017 es el año de la revolución de la que hemos estado hablando. Y el cobre es el metal del futuro”, sentenció.

Para el ejecutivo, la transformación se sentirá primero en el cobre, dado que, según señaló, los autos eléctricos requieren cuatro veces la cantidad de cobre que los de motores de combustión. Por ello, los productores de metal rojo tendrán dificultades para satisfacer la mayor demanda mundial.

BHP prevé que la flota actual de automóviles eléctricos, que se calcula en un millón de los 1.100 millones en todo el mundo, podría aumentar a 140 millones en 2035.

Balhuizen señaló, sin embargo, que “la realidad es que los vehículos eléctricos medianos aún necesitan subsidios para competir (…) Mucho dependerá de las baterías, las políticas públicas y la infraestructura”.

El ejecutivo también señaló que los esfuerzos de China por construir una nueva Ruta de la Seda podrían afectar la demanda de acero, sumando unos 150 millones de toneladas al consumo global a lo largo de la próxima década.

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