Chile.- A veces nos falta tomar distancia para poder reconocer y valorar lo que tenemos y lo que estamos haciendo. Viajé a Toronto, Canadá, como parte de la delegación de Chile para participar en la feria más importante a nivel mundial en materia de nuevos proyectos y exploración minera, Prospectors & Developers Association of Canada (PDAC) 2016. Uno de los objetivos prioritarios del grupo chileno, liderado por la ministra de Minería e integrado por representantes tanto del mundo público como privado, fue mostrar a Chile como potencia minera mundial que es y seguirá siendo.

En el marco de esta feria, y como ya es tradición, el SNL Metals lanzó su Informe de Tendencias Mundiales de Exploración. El informe se hizo cargo del contexto actual de crisis de la industria, señalando que durante 2015 el presupuesto global para exploración de minerales no ferrosos experimentó una baja de 19% respecto del año anterior, generando un problema especialmente para empresas de menor tamaño. Entre estas cifras poco alentadoras, aparece una que vale la pena destacar. Chile figura como el cuarto destino de la inversión en exploración, con un 7% de la inversión mundial. Lo anteceden Canadá (14%) Australia (12%) y Estados Unidos (8%).

Este es un buen resultado que refuerza nuestra posición relevante en la industria minera, pero debemos ser cautelosos y no quedarnos solo con esa cifra. Es que no hace muchas semanas apareció el ranking del Instituto Fraser, también de origen canadiense, que revela las jurisdicciones más atractivas para la inversión en exploración, a partir de la percepción de ejecutivos de empresas internacionales de exploración. En ese ranking Chile retrocedió un par de lugares, situándose en el puesto número 11 entre 109 jurisdicciones mineras. El indicador combina la percepción sobre políticas públicas, con un peso de 40%, y recursos mineros, con una relevancia de 60%. Una revisión en detalle del estudio revela que desde la primera medición en 2011-2012 Chile siempre se ha mantenido en lugares de vanguardia del ranking general, con algunas fluctuaciones en ambos sentidos. Sin embargo, la única tendencia más clara es el retroceso sistemático en la percepción sobre la calidad de nuestras políticas públicas. Mientras en 2011-2012 empezamos ocupando el décimo lugar mundial, año a año fuimos cayendo hasta el puesto 26 en 2015. No creemos que debamos soslayar esta caída sistemática en la percepción que desde afuera tienen sobre la calidad de nuestras políticas públicas, sobre todo porque lamentablemente coincide con la opinión que tenemos en el sector empresarial dentro de Chile.

Si consideramos ambos reportes, nos encontramos, por un lado, con un país que mantiene su potencial minero y que es capaz de seguir atrayendo importantes recursos para exploración. Pero por otro, vemos señales que deben preocuparnos, porque si continúa cayendo la apreciación sobre nuestras políticas públicas, es indudable que a corto andar empezaremos a perder atractivo para los inversionistas.

Cuando nos referimos al deterioro de nuestras políticas públicas, no estamos apuntando a un gobierno en particular ni a un poder específico del Estado. Estas se construyen, deterioran y reconstruyen a lo largo de los años, con la participación de organismos y personas de los ámbitos público y privado.

Por eso es que, volviendo al inicio de esta columna, no puedo dejar de valorar el viaje de una comitiva nacional a Toronto compuesta por representantes del mundo público y del privado. La suma de esfuerzos es fundamental para enfrentar los desafíos que tiene la industria y los desafíos que tiene Chile como país para mantenerse en las grandes ligas de la minería y no perder terreno frente a otros competidores que crecen con fuerza. No es casualidad que este año Chile haya querido ser sponsor oficial de esta feria en Canadá, lo que se logró únicamente gracias al trabajo colaborativo de ambos sectores. Desde Canadá fui testigo de la valoración que le dan los inversionistas extranjeros al hecho de que instituciones públicas y empresas privadas tengan una agenda conjunta en pro de un objetivo común, con un discurso coherente en una misma dirección. Chile es un líder minero y tiene potencial para seguir siéndolo por muchos años más. Para aquellos inversionistas extranjeros que han visto con recelo o cautela lo que pasa en nuestro país, es fundamental la señal que en conjunto hemos podido dar en esta feria. Es de esperar que el espíritu de colaboración se traslade al trabajo que debemos hacer en el país para que esa señal que dimos se materialice en mejoras concretas.

Joaquín Villarino

Presidente ejecutivo del Consejo Minero

Comentarios

comments

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here