El grupo brasileño Vale analiza variantes para reactivar su mega proyecto de potasio en la localidad de Malargue, Mendoza, que frenó en el 2013 tras revisar sus planes internacionales y entender que
las condiciones económicas de Argentina no generaban las condiciones adecuadas para continuar con la iniciativa.

En julio del 2012, la ex presidenta Cristina Fernández había anunciado la puesta en marcha de la mina de potasio Río Colorado, en Mendoza, un proyecto que describió como ‘estratégico‘ por su monto cercano a los 6,400 millones de dólares y el efecto multiplicador en los proveedores que iba a generar.

La empresa pretendía producir unas 4.3 millones de toneladas anuales de potasa, una sal de potasio que, junto al nitrógeno y al fósforo, funcionan como fertilizantes esenciales para el crecimiento de los cultivos. Sin embargo, el desarrollo de el segundo grupo minero del mundo decidió frenar el proyecto por la inflación y el atraso cambiario. En ese momento había pedido al Gobierno un beneficio impositivo para compensar la suba de costos, que le fue rechazado.

El cambio de clima político, con la llegada del gobierno de Mauricio Macri, y la liberación del dólar y del cepo al giro de dividendos, entre otros aspectos, parecen haber modificado en parte esa decisión que ahora el conglomerado brasileño revisa estudiando opciones que puedan terminar en una reactivación de la mina.

De hecho, la semana pasada, el CEO de Vale en Argentina, Edoardo Santana, viajó a Mendoza donde mantuvo una serie de encuentros con funcionarios del gobierno de Alfredo Cornejo, luego de tres años de parálisis del proyecto. El ejecutivo se reunió con el ministro de Economía mendocino, Enrique Vaquié, quien tiene instrucciones del gobernador Cornejo para encontrar una solución al conflicto y reactivar la mina. También lo hizo con el subsecretario de Minería y Energía de Mendoza, Emilio Guiñazú.

Según medios mendocinos, Santana le informó al funcionario que hasta ahora Vale invirtió 1,500 millones de dólares entre el complejo de Malargüe, la traza ferroviaria y la terminal portuaria en el sur de Buenos Aires. Tras escuchar la exposición del CEO de Vale, las autoridades mendocinas informaron que la reunión sirvió para unificar criterios “en busca de alternativas para superar las limitaciones que tiene el proyecto”. De hecho sostuvieron que “hoy existe una coyuntura más amigable para poner en marcha nuevamente a Potasio, y lo importante es que también hay voluntad por avanzar‘.

El objetivo es replantear el proyecto en función de las nuevas variables macroeconómicas de Argentina con el fin del cepo y la devaluación como “grandes aliados”. Es posible que también se le otorgue a Vale algún beneficio fiscal. “Potasio se reactivará en ésta gestión. Vamos a colaborar para minimizar riesgos, pero el riesgo empresario es otra cosa y no podemos hacernos cargo‘, afirmaron desde el gobierno mendocino.

De todos modos, Potasio Río Colorado podría llegar a reanudarse pero sin Vale. Es que mas allá de estos encuentros, en una reciente reunión con inversores y analistas en Nueva York, el CEO mundial de la compañía, Murilo Ferreira, admitió que la opción de seguir al frente es remota. ‘Vale no tiene intención de reactivar el proyecto, considerando la disciplina de locación de capital de la empresa. Nada ha cambiado‘, dijo el ejecutivo en ese momento.

La opción entonces sigue siendo una posible venta del proyecto. Incluso voceros del gobernador Cornejo advirtieron que si Vale finalmente no tiene interés, entonces debería apurar el proceso para transferir sus activos. El emprendimiento debería reactivarse antes del 2017, sino la concesión de la provincia se caerá y deberá volver a licitarse.

Hasta ahora China y Rusia parecen estar interesados en hacerse cargo del proyecto, en el caso de que la empresa brasileña decida poner en venta las instalaciones y los derechos de venta de la mina de potasio en Malargüe, según afirmó Santana, Ceo de Vale.

El Economista

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