Durante la última reunión de delgados federales en BCS, José Carlos Cota Osuna, titular de la delegación sudcaliforniana de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), dio a conocer que la dependencia tiene en puerta 3 proyectos mineros y cuatro turísticos, de los cuales admite “alto impacto social” en tres y ha autorizado en materia de impacto ambiental o uso de suelo en dos.

Los Cardones fue el primero de los proyectos mineros abordado, reconociéndolo como un tema de “alto impacto”, donde el “tema principal” es el “agua” y la “fuerte oposición social” de parte de “ONG’s locales, comunidad científica local, nacional e internacional”, advirtiendo “posibles manifestaciones sociales en contra del proyecto demandando su cancelación” y “posibles campañas de desprestigio institucional de la Semarnat”. El proyecto, según la Semarnat, “consiste en la extracción de oro a tajo abierto y el beneficio del mineral a través del proceso de lixiviación dinámica en tanques, con la recuperación de contenidos metálicos a partir del proceso de elctrodeposición y la incorporación de un proceso para la destrucción del cianuro”. Acerca de su estado actual, la dependencia explica que “el 13 de noviembre de 2014 la empresa Desarrollos Zapal S.A. de C.V. hace de conocimiento a la Semarnat que el proyecto ha sido suspendido en razón de que no existen condiciones propicias para su realización”.

Por otro lado, Picacho Blanco es un proyecto de exploración minera donde “la autorización está condicionada a la obtención del permiso de cambio de uso de suelo en terrenos forestales, trámite que a la fecha está en proceso”, según dio a conocer el delegado, anotando que sabe que “actualmente hay una oposición y rechazo generalizado por los proyectos de minería en el estado, particularmente los de minería metálica, y este se encuentra muy cerca de la ciudad de La Paz”. En cuanto a su estado, señala que “el informe preventivo en materia de impacto ambiental se aprobó en febrero de 2015”, pero “la evaluación de la solicitud de autorización de cambio de uso de suelo se encuentra en proceso”.

El último de los proyectos mineros en puerta es Don Diego, el cual “consiste en el dragado del fondo marino para la extracción de arenas fosfáticas en un área total de 91,267 hectáreas, en la Bahía de Ulloa, costa occidental de Baja California Sur, incidiendo sobre la zona de alimentación y la tortuga caguama caretta caretta (sic)”. En Don Diego la Semarnat observa un “alto impacto social” y advierte “manifestaciones sociales en contra del proyecto demandando que no se apruebe por la incertidumbre que representa ambientalmente para el medio marino por parte de las cooperativas pesqueras de Puerto Chale, del municipio de Comondú, ya que al modificarse el fondo marino por el dragado se estaría afectando la incidencia de pesca en la zona”. A finales de junio de 2015, recuerda Cota Osuna, “la empresa se desistió cuando estaba por emitirse la respuesta de la Semarnat/DGIRA, y al día siguiente la empresa ingresó el proyecto nuevamente”.

En el ámbito de los proyectos turísticos, el primero en tratarse fue Cabo Dorado, que en enero de 2011 la Semarnat autorizó en materia de impacto ambiental para “la construcción y operación de un desarrollo turístico y habitacional que incluye una marina, una planta desaladora, dos campos de golf de 18 hoyos y un acueducto”, pero existe una “fuerte oposición” local, nacional e internacional “bajo la afirmación que el desarrollo de la marina y las descargas de la planta desaladora podrían afectar el arrecife de Cabo Pulmo, así como el enorme número de cuartos de hospedaje”, por lo que observa “posibles campañas de desprestigio institucional de la Semarnat”.

Otro más es Marina Azul, que “consiste en la construcción y operación de un desarrollo inmobiliario, turístico y náutico en un predio con una superficie de 500 hectáreas, en las inmediaciones de la Bahía de La Paz”. Aquí, dice el funcionario, “se han presentado muchas inconformidades y recursos por irregularidades y problemas relativos a la tenencia de la tierra”, no obstante, Marina Azul “cuenta con autorización de la Semarnat en materia de impacto ambiental y cambio de uso de suelo en terrenos forestales”.

Marina Esperanto “ha sido presentado para su evaluación ante la Semarnat en cuatro ocasiones diferentes en los últimos quince años” y “platea la construcción de infraestructura para 398 embarcaciones frente al malecón de La Paz”. A este proyecto turístico “se le negó nuevamente la autorización en materia de impacto ambiental a finales del año 2013, pero los promoventes se inconformaron y actualmente está en proceso un juicio de nulidad”.

Por último está Tres Santos, “un desarrollo turístico integral al sur de la población de Todos Santos”. La Semarnat acepta en este caso que “se han manifestado algunas inconformidades de los ciudadanos y organizaciones de la sociedad civil”, sin embargo han optado por autorizarlo “en materia de cambio de uso de suelo e impacto ambiental”, por lo que hoy ya “se encuentra en proceso de preparación el sitio” para su “construcción”.

bcsnoticias.mx

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