México, DF. Frente a la amenaza de Grupo México, del empresario Germán Larrea, de dejar de invertir en México si el Congreso aprueba el nuevo impuesto de 7.5 por ciento a las regalías de la minería, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, respondió que aún con “la reforma al sector minero, México seguirá siendo altamente atractivo para la inversión”.

Hay más elementos que toman en cuenta los empresarios para invertir como el que “somos un país que aún no termina de explotar su gran riqueza minera porque no hemos explorado ni un tercio del potencial mexicano y las minas son de las más productivas en el mundo por su fácil accesibilidad”, destacó Guajardo al ser cuestionado por La Jornada sobre la postura del Grupo México, durante una conferencia de prensa convocada para hablar de las relaciones comerciales con Francia.

En su reporte financiero trimestral que dio a conocer este viernes, Grupo México advirtió que se verá obligado a “redirigir nuestro programa futuro de inversión de 5 mil 388 millones de dólares a países con mayor oportunidad de rendimiento a la inversión y donde exista un régimen fiscal estable que estimule el desarrollo de la industria minera, a la vez que cuente con mejores costos de energía eléctrica y gas, como pudiera ser Estados Unidos, Canadá, Perú y Chile”.

Aclaró, sin embargo, que concluirá las inversiones en marcha en México de 3 mil 500 millones de dólares para 2013 y de mil 500 millones de dólares para 2014.

“México tiene que actualizarse”, dijo Guajardo, porque hasta ahora ha sido el único país en el mundo que no cobra regalías al sector minero y sólo se rige por un sistema de derechos que no refleja las diferencias entre los tipos de minería.

Sostuvo que la certidumbre jurídica, la oferta minera y la accesibilidad a los minerales resultan tanto o mucho más importantes para las empresas que el gravamen de 7.5 por ciento que propone el Ejecutivo sobre las regalías del sector y cuya aprobación así como tasa final, dijo, dependerá del Senado de la República.

El motivo de que Grupo México reconsidere invertir a futuro en el país no es otro que los nuevos impuestos a la minería propuestos por el presidente Enrique Peña Nieto en su iniciativa de reforma fiscal ya que, según el corporativo, “reducen considerablemente la competitividad de México en una industria tan global como la minería al gravar con 7.5 por ciento la utilidad de operación antes de depreciación e intereses, y al eliminar la deducibilidad inmediata de los gastos de exploración”.

La reforma “pone en riesgo la inversión de proyectos actuales y futuros en el sector y con ello la generación de empleos y desarrollo de infraestructura”, dijo Grupo México en su informe financiero.

El grupo reportó que sus ganancias del tercer trimestre de 2013 se incrementaron 40.2 por ciento respecto a igual periodo del año pasado, al pasar de 319 millones 592 mil dólares a 448 millones 172 mil dólares dólares, pese a que sus ventas cayeron 3 por ciento y su margen de beneficios antes del pago de intereses impuestos, depreciaciones y amortizaciones (Ebitda, por sus siglas en inglés) descendió de 47.1 a 42.7 por ciento.

No obstante, en el acumulado de enero a septiembre de este año, el Ebitda del corporativo fue de 44.1 por ciento y sus utilidades netas ascendieron a mil 316 millones 721 mil dólares, lo que representa un descenso de 20.8 por ciento respecto a igual periodo de 2012.

El secretario Guajardo también comentó que desde el día que se presentó la reforma hacendaria el pasado 8 de septiembre, se ha reunido con todos los sectores empresariales, como las empresas globales que operan en México y el sector exportador, para atender sus inquietudes sobre el combate a la evasión fiscal mediante el envío de ganancias a paraísos fiscales y el impuesto a las importaciones temporales.

Riesgo de que se cancelen proyectos

Representantes de organismos empresariales y especialistas de la industria minera entrevistados por La Jornada coincidieron en que gravar las regalías del sector pone en riesgo las inversiones en México y muchos proyectos serán suspendidos o definitivamente cancelados.

Demandaron a los legisladores que la reforma fiscal se realice con mucha más seriedad y a partir de una verdadera consulta y diagnóstico real del sector, que deje de lado los estigmas de que las empresas mineras son irresponsables con la sociedad, contaminantes y depredadoras del medio ambiente, además de que mantienen a sus trabajadores en total inseguridad.

Si el Senado aprueba el impuesto de 7.5 por ciento a las utilidades operativas de las compañías mineras se frenarán las inversiones al sector, aseveró Rosalind Wilson, presidenta del comité de minería de la Cámara de Comercio de Canadá en México, país que es el principal inversionista en el ramo.

De aplicarse tal gravamen, la carga impositiva “se irá hasta las nubes” y México se ubicará prácticamente 30 ó 40 puntos arriba respecto a los impuestos de otros países mineros como Chile, Perú, Estados Unidos y Canadá, lo que definitivamente nos saca de contexto internacional, consideró a su vez el ingeniero minero y geólogo Luis Palafox Torres, encargado de Vinculación de la Asociación de Mineros de Sonora.

El presidente de la Unión Nacional de Concesionarios Mineros, Ayax Alba Pascoe, advirtió que se perderán 10 millones de empleos, es decir 10 por ciento de la población del país resultará afectada.

Luis Martínez Macías, vicepresidente de la Asociación de Ingenieros Mineros Metalurgistas y Geólogos de México Distrito Sonora, detalló que de 120 proyectos mineros en ese estado podrían cancelarse 10 que están a la espera de inversiones, aún cuando ya concluyeron sus análisis de factibilidad después de un proceso de exploración que ha durado de 10 a 20 años.

La presidenta de la Federación de Minería Sustentable en México, Silvana Sánchez Helv, calificó como “delicada” la postura del Grupo México de querer sacar su capital del país si se les aplica un nuevo impuesto, pero sostuvo que es más grave la situación de los 10 mil pequeños productores mineros que representa y que deben ser considerados como tales por producir hasta 7 mil salarios mínimos por año y no 5 mil como plantean las autoridades.

Sánchez Helv dijo en entrevista telefónica con La Jornada que lo que su Federación ha propuesto a las secretarías de Economía y de Hacienda y Crédito Público es que a los pequeños mineros se les amplíe los 5 mil salarios mínimos anualizados que tienen actualmente a 7 mil, a fin de darles la oportunidad de poder recapitalizarse y que no se les apliquen nuevos y gravosos impuestos.

Para la presidenta de la Federación de Minería Sustentable no todos los pueblos que tienen pequeña minería tendrán la oportunidad de convertirse en “pueblos mágicos como ha ocurrido con Real de Catorce, Taxco y otros” debido a que si las condiciones de nuevos impuestos llegan a hacerlos quebrar no tendrán otra opción de ser generadores de la economía del lugar donde están establecidos.

Fuente: Vanguardia

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