Francia acaba de registrar una ganancia de 15,000 millones de dólares sin mover un gramo de producción, sin abrir una sola mina nueva, sin negociar un contrato de suministro. Solo repatrió su oro desde Nueva York a París. La operación del Banco de Francia (BdF) es, técnicamente, una revalorización contable. Pero su timing y su magnitud dicen algo mucho más profundo sobre hacia dónde va el mercado del oro en 2025.
El Banco de Francia cierra su última posición en Nueva York
El BdF confirmó que trasladó el último lote de reservas auríferas que mantenía depositado en la Reserva Federal de Nueva York, completando así una repatriación que llevaba años en curso. El resultado contable: una ganancia de 15,000 millones de dólares derivada del incremento en cotizaciones del oro a nivel mundial sin que mediara operación productiva alguna.
Este movimiento debe analizarse dentro de un contexto más amplio. Goldman Sachs mantiene una meta alcista de US$5,400 para el oro en 2026, lo que refuerza la narrative de que los bancos centrales están actuando en función de una expectativa de mayor valuación futura del metal.

