Lucara Diamond Corp. (TSX: LUC) confirmó que seguirá adelante con el proyecto de expansión subterránea en su mina Karowe, ubicada en Botsuana, luego de actualizar el estudio de factibilidad. El análisis refuerza la viabilidad técnica y financiera del proyecto, que contempla una producción adicional de 4.5 millones de quilates en los próximos diez años.
El plan de Lucara representa una apuesta decidida por el segmento de diamantes naturales, en un contexto global adverso caracterizado por la caída de ingresos, cierres de operaciones y una competencia creciente de las piedras sintéticas. A pesar de este entorno, la empresa canadiense considera que Karowe mantiene condiciones excepcionales para continuar con la explotación rentable de recursos diamantíferos de alto valor.
La empresa informó que la minería a cielo abierto concluirá antes de junio de este año. Durante la transición hacia la explotación subterránea, se procesarán reservas acumuladas en superficie. La producción comercial subterránea está prevista para iniciar en la primera mitad de 2028, una vez finalizadas las obras de infraestructura.
El proyecto requerirá una inversión total de capital de 779 millones de dólares antes de la producción. De ese monto, ya se han ejercido 436 millones en los últimos cinco años. La compañía planea cubrir los 343 millones restantes con flujo operativo, además de explorar esquemas de financiamiento adicionales mediante deuda o capital, en coordinación con sus acreedores actuales y su principal accionista.
La expansión subterránea permitirá prolongar la vida útil de la mina hasta 2038. Según el estudio actualizado, el valor presente neto después de impuestos del proyecto asciende a 432 millones de dólares. Durante su vida útil proyectada, la operación generaría ingresos netos superiores a los 1,300 millones de dólares, con márgenes operativos consistentes, respaldados por la recuperación de piedras de gran valor en el mercado internacional.
William Lamb, presidente y director ejecutivo de Lucara, señaló que el nuevo plan minero se concentrará en la zona de mayor valor económico del lóbulo sur del cuerpo de kimberlita AK6, que continúa a profundidad por debajo del tajo actual. El diseño contempla una capacidad de procesamiento de 2.85 millones de toneladas por año, lo que permitirá mantener el ritmo de producción una vez concluida la explotación superficial.
Desde su entrada en operación, Karowe ha sido una de las minas de mayor rendimiento en el mundo en términos de valor por quilate. La mina ha producido un promedio anual de 300,000 quilates de alta calidad y ha sido responsable de la recuperación de varios de los diamantes más grandes registrados en la última década.
Entre las piedras más relevantes extraídas en Karowe se encuentran el Sewelô (1,758 quilates, 2019), el Lesedi La Rona (1,109 quilates, 2015) y el Constellation (813 quilates, también en 2015). Además, la mina produjo el diamante rosa más grande encontrado en Botsuana, conocido como Boitumelo. En total, Karowe es la única mina en el mundo que ha recuperado al menos nueve diamantes que superan los 1,000 quilates.
Botsuana, como país anfitrión del proyecto, ha mantenido una política minera estable y favorable a la inversión, lo que ha contribuido al éxito de las operaciones de Lucara. El modelo de gobernanza minera del país africano ha sido reconocido por organismos internacionales por su enfoque en la transparencia y la distribución equitativa de beneficios derivados de los recursos naturales.
El anuncio de Lucara refuerza la idea de que, a pesar de la creciente presión sobre los diamantes naturales —por cambios en el consumo, el auge de las piedras cultivadas en laboratorio y las tensiones geopolíticas que afectan los flujos comerciales globales—, existen operaciones que continúan mostrando solidez, rentabilidad y potencial a largo plazo.
La decisión de avanzar con la expansión subterránea de Karowe representa un respaldo estratégico a la minería de diamantes naturales con enfoque técnico, económico y operativo. Lucara sostiene que el activo seguirá siendo una fuente importante de ingresos para la compañía y para Botsuana, gracias a su capacidad probada para producir gemas de alto valor que encuentran demanda en nichos premium del mercado internacional.

