El Parlamento de Liberia ratificó esta semana un acuerdo estratégico con la empresa Ivanhoe Liberia Limited, filial de Ivanhoe Atlantic, que permitirá el acceso compartido a la línea ferroviaria Buchanan–Yekepa. Esta infraestructura es esencial para el transporte de mineral de hierro de alta ley desde el proyecto Kon Kweni, ubicado en la región guineana de Nimba. La medida, respaldada por ambas cámaras legislativas, confirma el interés del Estado liberiano en posicionarse como un eje logístico clave para la exportación de materias primas en África Occidental.
La línea férrea, que conecta el corazón minero de Liberia con su costa atlántica, actualmente está bajo concesión de ArcelorMittal hasta 2030. El nuevo acuerdo garantiza a Ivanhoe el derecho de uso por 25 años bajo un régimen de acceso no exclusivo. Esta fórmula permitirá a múltiples usuarios utilizar la infraestructura, sentando las bases para un sistema de transporte más competitivo y funcional, alineado con estándares internacionales.
El proyecto no solo representa un avance en términos logísticos. También se inscribe dentro de una estrategia regional de integración económica que busca dinamizar los recursos naturales en zonas sin salida al mar, como ocurre en Guinea. Ivanhoe Atlantic podrá iniciar el desarrollo minero de Kon Kweni en 2026, con una producción inicial estimada de cinco millones de toneladas anuales, cifra que podría escalar a 30 millones de toneladas mediante nuevas inversiones en infraestructura ferroviaria y portuaria.
Según estimaciones de la propia empresa, Liberia podría percibir hasta 1,400 millones de dólares en ingresos por uso del tren, además de 600 millones en impuestos y aranceles asociados. Este flujo económico no solo contribuiría al fisco nacional, sino que también generaría empleo directo e indirecto, promoviendo el desarrollo de comunidades cercanas al corredor ferroviario.
El acuerdo fue originalmente firmado en julio de 2025 y forma parte de un paquete de inversiones valorado en 1,800 millones de dólares. Este contempla no solo el acceso ferroviario, sino también la rehabilitación y ampliación de la línea férrea, así como obras portuarias en Buchanan. Las autoridades liberianas han subrayado que se buscará un operador ferroviario independiente que garantice el acceso equitativo a todos los usuarios autorizados, con el objetivo de maximizar el uso eficiente de la infraestructura.
La iniciativa tiene implicaciones estratégicas para el suministro mundial de minerales críticos. El mineral de hierro de alta ley que se extraerá de Kon Kweni tiene un destino claro: abastecer a industrias siderúrgicas en mercados de alto consumo, principalmente en Estados Unidos y Europa. Este aspecto resulta relevante en el contexto de la actual disputa geoeconómica por el control de cadenas de suministro de minerales estratégicos, donde China ha ganado terreno mediante inversiones millonarias en África, como ocurre en Simandou.
Ivanhoe Atlantic ha enfatizado que su estructura de financiamiento está alineada con intereses occidentales. No obstante, la empresa ha enfrentado cuestionamientos recientes por parte de legisladores estadounidenses, quienes expresaron preocupación sobre la posible participación indirecta de capital chino. La compañía ha rechazado estos señalamientos, asegurando que mantiene independencia operativa y transparencia en sus operaciones. Aunque el proyecto tenía previsto salir a bolsa en Australia mediante una oferta pública inicial (IPO) en 2025, la empresa optó por posponerla para priorizar el cierre del acuerdo en Liberia y fortalecer su posicionamiento ante futuros inversionistas.
En el ámbito nacional, este acuerdo representa una apuesta clara por el desarrollo de infraestructura como palanca para el crecimiento económico. Liberia, país históricamente vinculado a la minería del hierro desde mediados del siglo XX, busca ahora un modelo más inclusivo, donde las vías férreas y los puertos se conviertan en activos al servicio del desarrollo integral, más allá de una sola empresa concesionaria.
El gobierno ha declarado que se crearán mecanismos regulatorios para asegurar que el acceso compartido a la vía férrea se traduzca en mayores beneficios para el país. Se anticipa la publicación de nuevas regulaciones que delimiten las responsabilidades de los usuarios y definan el rol del operador ferroviario independiente, un paso fundamental para asegurar la transparencia del sistema.
Por su parte, Ivanhoe Atlantic se ha comprometido a cumplir con altos estándares ambientales y sociales, como parte de sus obligaciones contractuales. La empresa deberá implementar medidas para minimizar el impacto ecológico durante la construcción y operación del proyecto, además de llevar a cabo programas de desarrollo comunitario en las zonas de influencia directa del corredor logístico.
La aprobación parlamentaria refuerza la confianza en el potencial de Liberia como punto neurálgico para el transporte de minerales en África Occidental. En un momento donde la transición energética global impulsa la demanda de materias primas, este tipo de acuerdos permite al país insertarse con mayor fuerza en los mercados internacionales, sin perder de vista sus objetivos de desarrollo nacional.
A diferencia de otros modelos extractivos más cerrados, el planteamiento adoptado por Liberia busca abrir su infraestructura a múltiples actores, promoviendo así una mayor competencia, eficiencia logística y diversificación de ingresos. Este enfoque, si se implementa con responsabilidad y transparencia, podría convertirse en un referente regional.
El caso de Ivanhoe Atlantic ilustra que la minería puede generar beneficios compartidos cuando se integra a una visión de desarrollo nacional. Liberia está apostando por esa fórmula. Si logra cumplir los compromisos asumidos y establecer una gobernanza efectiva sobre su red ferroviaria, el país no solo extraerá mineral, sino también valor económico, institucional y social.

