Barrick Gold irrumpió en el mercado bursátil con cotizaciones históricas; los títulos de la minera canadiense treparon hasta niveles no vistos desde 2012 luego de que se anunciara un hallazgo de oro que los analistas califican como capaz de reescribir el perfil estratégico de la empresa.
El detonante fue un estudio reciente sobre el proyecto Fourmile, ubicado en Nevada. El análisis revela que podría producir hasta 750,000 onzas de oro al año, lo que supone un salto cualitativo importante para Barrick. La empresa proyecta iniciar en 2026 la construcción de las instalaciones subterráneas necesarias para explotarlo.
El CEO Mark Bristow calificó Fourmile como un “proyecto multigeneracional” y sugirió que podría tratarse del descubrimiento de mayor calidad en mucho tiempo. Esa expectativa motivó un alza cercana al 23 % en el precio de las acciones desde que se hizo pública la información.
Las acciones de Barrick listadas en Toronto subieron hasta C$49.33, mientras que en Nueva York alcanzaron un máximo intradía de US$35.70, cifras que no se veían desde principios de 2012. En ese contexto, la capitalización en Toronto llegó a C$81.7 mil millones y en Nueva York a cerca de US$59.6 mil millones.
Este auge coincidió con un alza general del oro, favorecida por el reciente recorte de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos. Además, una reestructuración del índice GDX el pasado viernes contribuyó al empuje de la cotización de Barrick.
Varios analistas subieron sus recomendaciones y objetivos de precio. Steven Green, de TD Cowen, elevó su target y dijo que el valor de Barrick aún no refleja el potencial del proyecto Fourmile. Ralph Profiti, de Stifel, estimó que el proyecto podría tener un valor superior a US$10 mil millones; BMO Capital Markets, por su parte, lo tasó en cerca de US$9.2 mil millones.
Persisten, no obstante, desafíos. Barrick continúa inmersa en una disputa antigua relacionada con uno de sus principales activos en Mali, lo que añade un matiz de riesgo al optimismo que rodea al nuevo hallazgo.

