Desde hace apenas cinco meses, Epiroc logró transformar un terreno de Antioquia en un moderno centro estratégico que ya redefinió el soporte técnico y logístico para la minería en Colombia. La reciente inauguración, que se celebró el 26 de agosto de 2025 en Girardota, marca un hito tangible del compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia en los procesos extractivos. En ese lugar ahora converge una sala con simuladores de operación, bancos de pruebas eléctricas e hidráulicas, áreas especializadas para el mantenimiento de perforadoras, repuestos y reparación de componentes, todo diseñado para prolongar la vida útil de la maquinaria y reducir desechos frente a la adquisición de equipo nuevo, como lo destacó Jenny Engstrom, gerente de Epiroc Colombia.
El centro no solo responde a las exigencias técnicas, también incorpora prácticas de economía circular y respeto al entorno, a través de iluminación LED, un sistema de reuso de agua para limpieza de equipos y un campo piloteado de 60 paneles solares con planes de expansión. Este enfoque subraya la visión de Epiroc orientada a fomentar una minería más limpia, capaz de combinar productividad y responsabilidad ambiental.
Ese mismo día se presentó la creación del Clúster Andina‑Caribe, una estrategia diseñada para integrar operaciones en más de 20 países de la región, incluyendo Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia, Panamá, República Dominicana, Centroamérica, el Caribe, Guyana, Surinam y Venezuela. Establecida desde Lima y Medellín, esta estructura regional apunta a fortalecer el intercambio técnico y la atención cercana a los clientes, anticipando una respuesta más ágil y especializada, tal como detalló Alfredo Bertrand como líder del clúster.
Nelson Trejo, presidente ejecutivo para las Américas, enfatizó la importancia de contar con centros de servicio próximos, incluso al interior de las minas: esas instalaciones permiten garantizar la disponibilidad de repuestos y equipos de perforación con mayor rapidez y precisión. En especial, el centro de Girardota fortalece la cobertura de atención local, dada su ubicación estratégica en una región montañosa donde la industria minera y los proyectos de infraestructura requieren soporte confiable y bien equipado.
Más allá del sector extractivo, la nueva instalación de Epiroc aporta valor a obras viales, túneles e infraestructuras hidráulicas, consolidando a Colombia como un centro industrial clave que combina innovación tecnológica con capacidad operativa regional. Con cerca de 18 874 empleados globales y tecnologías que abarcan equipos cero emisiones, automatización autónoma y digitalización, Epiroc reafirma su liderazgo en eficiencia, seguridad y sostenibilidad. El centro de Girardota, en este sentido, se integra como una plataforma operativa y simbólica, capaz de servir como modelo en América Latina.

