La noticia (27 y 28 de agosto de 2025) confirma que KoBold Metals, la empresa estadounidense respaldada por Bill Gates y Jeff Bezos, recibió siete permisos para explorar litio en la República Democrática del Congo (RDC). El gobierno congoleño firmó un acuerdo con la empresa en julio, lo que allanó el camino para un ambicioso programa de exploración mineral.
La ubicación estratégica de estos permisos es clave. Cuatro se encuentran en la región de Manono, conocida por albergar uno de los depósitos de litio más grandes del mundo, ubicado en la provincia de Tanganyika. Los tres restantes quedan en la provincia de Haut-Lomami, en el territorio de Malemba Nkulu . Además del litio, las licencias autorizan exploraciones para coltan, tierras raras, estaño, manganeso y tantalio.
El uso de inteligencia artificial (IA) configura un aspecto relevante en esta iniciativa. KoBold aplica tecnologías avanzadas y modelos computacionales para guiar sus exploraciones, una metodología novedosa en la industria minera. Se espera que este enfoque permita optimizar la búsqueda geológica y aumentar la eficiencia operativa. El gobierno del presidente Félix Tshisekedi respalda este tipo de inversiones como parte de una estrategia mayor para atraer capital occidental, diversificar su dependencia de China y fortalecer su papel en la economía verde global.
No obstante, la ruta no está exenta de desafíos. Existe un litigio entre el gobierno congoleño y la empresa australiana AVZ Minerals, que reclama derechos sobre el proyecto Manono. AVZ ha iniciado procedimientos de arbitraje y busca un acuerdo o compensación satisfactoria. La resolución de este conflicto será determinante para el avance del proyecto y es un punto de tensión geopolítica, dada también la participación de actores chinos respaldando a AVZ.
En términos de beneficios potenciales, KoBold planea invertir en cartografía geológica digital, contratar personal local y desarrollar infraestructura para apoyar a las comunidades anfitrionas. Este enfoque, de concretarse, representa un aliciente positivo para la región.
Sin embargo, cabe recordar que la minería en la RDC enfrenta retos históricos: falta de transparencia, conflictos armados, presiones sobre comunidades locales y graves impactos ambientales. La región ya entonces producía más del 70 % del cobalto del mundo y mostraba deficiencias en regulación, infraestructura y seguridad. Para que la minería del litio contribuya positivamente, será imperativo robustecer salvaguardas ambientales, rendición de cuentas y participación comunitaria.

