El derrumbe en la mina subterránea El Teniente golpea la operatividad de Codelco. Un sismo de magnitud 4,2 desató el colapso en el sector Andesita. Seis trabajadores perdieron la vida y otros nueve resultaron heridos; los cuerpos de los cinco mineros atrapados fueron rescatados tras arduas labores de rescate de más de 100 especialistas.
Las inspecciones del Ministerio Público revelan que el daño abarca cerca de 3,700 metros de túneles. Esa cifra supera por cinco veces la estimación inicial de Codelco, que había reportado entre 300 y 700 metros afectados. Los túneles dañados abarcan zonas críticas como Andesita y Recursos Norte, que estaban en plena producción o próximas a arrancar.
Este desastre representa un duro revés para la empresa estatal, que ya enfrentaba una senda de recuperación. El colapso frena los planes para reactivar sectores más antiguos del complejo y podría agravar la escasez en el mercado global de cobre.
Codelco solicitó al regulador Sernageomin autorización para reanudar parcialmente algunas operaciones, aunque el organismo impuso una suspensión formal hasta recibir completos los informes sobre la causa del colapso, un plan de recuperación, una evaluación de los sistemas de refuerzo y una revisión estructural amplia.
El fiscal regional Aquiles Cubillos encabezó la inspección técnica, revisó cuatro niveles afectados (excepto aquellos donde ocurrieron las muertes) y documentó el estado de los túneles con fotografía para elaborar un mapa exhaustivo del daño.
Un experto en minería comparó lo ocurrido con un terremoto, enfatizando la imprevisibilidad del fenómeno. Mencionó la posibilidad de un “estallido de rocas” debido a tensiones acumuladas por excavaciones. Aunque apuntó que los trabajadores actuaron de acuerdo con el protocolo, recomendó revisar los procedimientos y la monitorización estructural.
El derrumbe se convierte en uno de los eventos más graves ocurridos en El Teniente en décadas. La mina, la más grande del mundo en su tipo, acumula más de 4,500 kilómetros de galerías subterráneas. El desastre remite a la histórica Tragedia del Humo de 1945, cuando una explosión de dióxido de carbono asfixió a 355 trabajadores.
El gobierno decretó tres días de duelo nacional y anunció una auditoría internacional para esclarecer responsabilidades y fortalecer protocolos de seguridad.
Dada la magnitud de los daños, la recuperación exigirá esfuerzos extraordinarios. El sector y los inversionistas observan con atención, conscientes de que este accidente podría redefinir las normas de seguridad en minas profundas a nivel mundial.

