South32 acordó la venta de Cerro Matoso, su mina de ferroníquel en Córdoba, Colombia, a una subsidiaria de CoreX Holding por un monto que puede alcanzar los 100 millones de dólares. La transacción entregó un pago nominal inmediato y contempla hasta 80 M USD vinculados a producción y precios, más hasta 20 M USD condicionados a permisos de los proyectos Queresas y Porvenir North durante los próximos cinco años.
Este movimiento forma parte de la estrategia de South32 para racionalizar su cartera, concentrándose en metales de mayor margen como el cobre y el zinc, esenciales para la transición energética. Además, el acuerdo le otorga flexibilidad financiera y permite una “limpia separación” de Cerro Matoso , al tiempo que CoreX asume todas las responsabilidades actuales y futuras de la mina .
Cerro Matoso operará como discontinuado en los resultados del año fiscal 2025 de South32, que también registrará una pérdida por deterioro de aproximadamente 130 M USD. Este cargo no afectará sus ganancias subyacentes. Se espera que la venta concluya a finales de 2025, una vez se obtengan las aprobaciones regulatorias internacionales y se reorganice la entidad respectiva.
El contexto global del níquel es desfavorable. La caída de precios, impulsada por el aumento de producción en Indonesia, ha erosionado la rentabilidad del sector. Este entorno llevó incluso a BHP a suspender sus operaciones en Australia Occidental en 2024. South32 también vio una reducción del 6 % en su producción de níquel durante los nueve meses que finalizaron en marzo de 2025, debido a menores leyes de mena.
CoreX Holding, creada en 2024 por Robert Yüksel Yildirim, es un conglomerado global con presencia en minería, energía verde y logística. Posee operaciones previas en níquel, entre ellas Golden Eagle en Macedonia del Norte y NewCo Ferronikeli en Kosovo, y recientemente adquirió activos en Costa de Marfil. La compra de Cerro Matoso suma capacidad productiva y refuerza la ambición de expandir su huella en este metal estratégico.
Este traspaso también reacondiciona la estructura operativa de Cerro Matoso. Su continuidad dependerá del cumplimiento de hitos ambientales y técnicos, especialmente con los permisos ligados a sus proyectos de expansión. De concretarse todos los pagos, South32 podrá monetizar parte de su valor remanente, mientras CoreX materializa su visión de crecimiento global en níquel.
Para las comunidades de Córdoba, este cambio representa una transición delicada. Cerro Matoso ha sido motor económico y social en la región por décadas, brindando empleo directo e impacto en el desarrollo local. El compromiso de South32 de acompañar la transferencia de forma coordinada con el comprador promete continuidad de los programas comunitarios.
En resumen, South32 sale de una mina opaca en un mercado niquelífero complejo y redirige su capital hacia activos más rentables y alineados con el futuro energético. CoreX, por su parte, hereda una operación madura con potencial de crecimiento, aunque enfrenta el reto de gestionar permisos y fortalecer su licencia social.

