Aclara negocia confidencialmente con agencias del gobierno de EE.UU. para obtener apoyo financiero en su ambicioso plan de $1.5 milmillones. El proyecto contempla extraer tierras raras de depósitos de arcilla iónica en Chile y Brasil, y desarrollar instalaciones de separación y procesamiento en suelo estadounidense.
Busca alinearse con iniciativas de gobiernos occidentales que desean reducir su dependencia de China, que actualmente domina el 90 % de la producción de imanes permanentes. La compañía ya presentó solicitudes de financiamiento y prepara presentaciones en Washington, aprovechando precedentes recientes como la inversión del Pentágono en MP Materials.
El CEO Ramón Barúa destacó que este proyecto complementa perfectamente la estrategia de MP Materials, ya que sus plantas estadounidenses requerirán los elementos que Aclara planea extraer.
A fin de cumplir con su meta de iniciar operaciones en 2028, Aclara necesita cerrar acuerdos de financiamiento y de suministro antes de fin de año.
Actualmente evalúa ubicaciones para su planta de procesamiento en EE.UU., con potenciales sedes en Luisiana, Texas, Carolina del Sur y Virginia. Además, tiene un acuerdo con el fabricante alemán Vacuumschmelze para construir una planta de imanes en Carolina del Sur.
El plan de Aclara forma parte de una corriente creciente de inversión estatal para diversificar las fuentes de materiales críticos fuera de China. Brasil también impulsa un programa de $1 milmillones para atraer proyectos como el de Aclara, que incorpora minería responsable. Su proceso de “Circular Mineral Harvesting” elimina la voladura, reduce el uso de agua y reagentes, y evita relaves líquidos.
Vertiente estratégica y desafíos del sector
La iniciativa de Aclara no solo busca extraer materiales, apuesta por una cadena completa: exploración, extracción, separación, metalurgia y construcción de imanes, todo dentro de un entorno operado con estándares occidentales.
Sin embargo, todavía deberá competir con los precios más bajos de China y con retos regulatorios y técnicos en el procesamiento de tierras raras. Los nuevos inversores ya no se enfocan exclusivamente en los precios, sino en la rapidez de ejecución, dada la urgencia estratégica.
Lo que sigue y su relevancia
Si consigue financiamiento antes de fin de año, Aclara podría iniciar la construcción de su planta de separación en EE.UU. y avanzar hacia una producción integrada. Las elecciones de ubicación en los estados del sur serán clave por incentivos fiscales e infraestructura logística.
La entrada de EE.UU. en el desarrollo de tierras raras y el respaldo a proyectos como el de Aclara indica un cambio sustancial en la política de materias primas. Esta estrategia puede fortalecer la soberanía tecnológica y posicionar a Aclara como una pieza clave en la transición energética.

