El director W. Barry Girling de Santacruz Silver Mining Ltd. (CVE:SCZ) vendió el 24 de junio de 2025 un total de 25,000 acciones a un precio promedio de C$0.95, sumando C$23,700. Esta venta ocurre mientras la acción mantiene una tendencia ascendente y se ubica cerca de su máximo de 52 semanas.
Sólido desempeño bursátil
El precio de la acción abrió en C$0.97 el 25 de junio, muy por encima de su media móvil de 50 días (C$0.70) y de 200 días (C$0.50). La acción ha mostrado un rendimiento excepcional este año, con un mínimo de C$0.25 y un máximo de C$1.13 en los últimos 12 meses. Esta apreciación refleja una revalorización superior al 280% desde su punto más bajo.
Indicadores financieros robustos
Santacruz Silver Mining mantiene una capitalización de mercado de C$242.74 millones, con una relación precio/utilidad (P/E) de 1.60. Su beta de 2.15 indica alta volatilidad, lo que puede ser atractivo para inversionistas tolerantes al riesgo. La empresa tiene una deuda manejable, con una relación deuda-capital de 0.54, y liquidez razonable con ratios rápido y corriente de 0.51 y 1.22, respectivamente.
Contexto de la venta por el insider
Las ventas por parte de directores no siempre deben interpretarse como señales negativas. En este caso, Girling aún mantiene cerca de 948,000 acciones, lo que demuestra compromiso a largo plazo con la empresa. Además, otros miembros del consejo han realizado compras recientemente, reflejando confianza interna.
Operaciones mineras en América Latina
Santacruz Silver Mining opera en México y Bolivia, con activos clave como la mina Zimapán en Hidalgo, que abarca 5,139 hectáreas. También gestiona las operaciones Sinchi Wayra e Illapa en Bolivia. Sus actividades se enfocan en plata y zinc, aunque también explora plomo y cobre.
Estas regiones ofrecen grandes oportunidades geológicas, aunque con riesgos asociados a la regulación y factores sociales. Aun así, la minería sigue siendo una fuente vital de empleo y desarrollo económico en estas zonas.
Perspectiva del mercado
La empresa está bien posicionada para aprovechar el alza de los metales industriales y preciosos. Su valoración baja sugiere que el mercado aún no ha reconocido completamente su potencial, lo cual podría ofrecer oportunidades de compra para inversionistas estratégicos.

