El cobre ruso tipo 2 reaparece como activo estratégico en un mercado extremadamente ajustado
El mercado mundial del cobre atraviesa una de sus fases más tensas en años. En mayo, los inventarios del London Metal Exchange (LME) cayeron drásticamente por una razón inesperada: una salida récord de cobre ruso, particularmente del tipo sujeto a sanciones parciales por parte del Reino Unido.
Según datos del LME, se retiraron 27 350 toneladas de cobre ruso, incluidas 14 800 toneladas de “tipo 2”. Este tipo, producido antes del 13 de abril de 2024 pero registrado después, no puede ser adquirido por empresas ni ciudadanos británicos, pero sigue siendo legal para firmas suizas, europeas y estadounidenses.
Glencore lidera el movimiento
El retiro fue liderado por Glencore Plc, uno de los gigantes del comercio de materias primas. Aunque su empresa matriz cotiza en Londres, su mesa de cobre opera desde Suiza, lo que le permite sortear las sanciones del Reino Unido.
La compañía habría comprado el cobre en almacenes del LME, especialmente en Rotterdam, y comenzó a enviarlo a China. Allí, el mercado había experimentado una fuerte demanda luego de que los precios se desplomaran en abril. Los premios locales por cobre se dispararon, incentivando la importación.
¿Por qué se moviliza ahora el cobre ruso?
- Escasez global de inventarios:
Las existencias de cobre en el LME están en su punto más bajo en casi dos años. Esta caída refleja una oferta limitada y una demanda persistente, especialmente desde Asia. - China vuelve al protagonismo:
La demanda china, incentivada por precios atractivos y temores inflacionarios, provocó que traders buscaran metal donde aún quedaba: en el cobre ruso menos deseado del LME. - Riesgo político y oportunidad de revalorización:
Algunos analistas especulan que un eventual acuerdo de paz en Ucrania podría cambiar el estatus del cobre ruso, generando una revalorización futura del metal almacenado. - Mercado financiero vs. físico:
Los traders también están aprovechando el arbitraje: comprar cobre en el LME a precios más bajos y venderlo en mercados como el de Shanghai, donde la demanda ha aumentado.
¿Qué implica esta operación?
La salida masiva de cobre ruso indica un cambio en la percepción de riesgo. Mientras los activos rusos eran evitados tras la invasión a Ucrania, hoy parecen representar una ventaja estratégica en un mercado muy tenso.
Además, el hecho de que sea cobre “tipo 2” revela que, aunque existan sanciones, aún hay resquicios legales que traders sofisticados pueden utilizar para mover grandes volúmenes.
El LME en el centro de la tensión
Esta bolsa ha emergido como el termómetro del mercado físico del cobre. Su curva de futuros ha entrado en backwardation —cuando los precios spot son más altos que los futuros—, una clara señal de oferta restringida.
La situación también podría impactar a los consumidores industriales europeos, quienes ya enfrentan dificultades para conseguir cobre sin restricciones geopolíticas.

