El 7 de abril de 2025, el presidente Donald Trump instruyó al Comité de Inversión Extranjera en Estados Unidos (CFIUS, por sus siglas en inglés) para reexaminar la propuesta de compra de US Steel por parte de Nippon Steel. La medida revive un acuerdo de $14.900 millones que había sido bloqueado por el expresidente Joe Biden en enero, bajo el argumento de que la adquisición comprometía la seguridad nacional.
Este nuevo giro provocó un alza inmediata de más del 13% en las acciones de US Steel, reflejando el optimismo de los inversionistas ante la posibilidad de que la administración Trump apruebe finalmente la fusión.
Revisión desde cero: ¿Qué implica?
Trump ordenó una revisión de novo, es decir, una evaluación desde cero del acuerdo, sin tomar en cuenta las conclusiones previas. CFIUS tiene ahora un plazo de 45 días para entregar un informe que ayudará al presidente a determinar si se justifica una intervención adicional.
La directriz representa un posible cambio de postura del gobierno estadounidense respecto a la inversión extranjera en industrias consideradas estratégicas. En este caso, el acero.
La batalla legal y el factor sindical
Tras el bloqueo inicial, Nippon Steel y US Steel demandaron al gobierno estadounidense. Alegaron que Biden manipuló políticamente el proceso para ganar el respaldo del sindicato United Steelworkers (USW) en Pensilvania, un estado clave para las elecciones presidenciales. Las empresas argumentaron que se les negó una evaluación imparcial.
La administración Trump también solicitó una prórroga en el proceso legal para tener más tiempo en las negociaciones con las empresas.
Reacciones y contexto político
El sindicato USW sigue oponiéndose a la operación. Sus líderes sostienen que la venta a una firma extranjera pone en riesgo empleos estadounidenses y la soberanía industrial. Este argumento ha sido fundamental en la retórica política tanto de Biden como de Trump, especialmente en estados industrializados.
Sin embargo, defensores del acuerdo subrayan que Nippon Steel ha prometido mantener operaciones, empleos y compromisos financieros en EE.UU., además de ofrecer acceso a tecnología y mercados globales. Desde el punto de vista minero y energético, esta inversión extranjera podría modernizar instalaciones, reducir emisiones y fortalecer cadenas de suministro de materiales críticos como el acero verde.
La importancia estratégica del acero
El acero es un insumo clave para sectores como construcción, infraestructura, transporte, energía y defensa. Asegurar su producción sostenible y competitiva en EE.UU. es fundamental para la seguridad nacional y energética. La participación de una empresa como Nippon Steel, líder en innovación y eficiencia, puede fortalecer esa posición.
A pesar del escepticismo, la minería del hierro y la transformación industrial se beneficiarían de una eventual fusión, gracias a mayores inversiones en innovación, sostenibilidad y capital humano.
¿Posible acuerdo?
La revisión ordenada por Trump reabre un caso emblemático sobre el papel de la inversión extranjera en sectores clave de EE.UU. La decisión final tendrá implicaciones geopolíticas, económicas y laborales, y marcará el tono de la política industrial estadounidense rumbo a las elecciones.
El desenlace definirá si se privilegia la protección nacionalista o la apertura a capital global con compromiso local.

