El presidente del Grupo Hochschild, Eduardo Hochschild Beeck, se ha convertido en el único peruano en figurar en el ranking “The World’s Billionaires 2025” publicado por Forbes. Su fortuna alcanzó los 2,400 millones de dólares, colocándolo en el puesto 1513 a nivel mundial. Este reconocimiento no solo refleja su éxito empresarial, sino que también resalta el papel estratégico del sector minero e industrial en el desarrollo económico del Perú.
Hochschild Mining: una minera en expansión con ingresos históricos
Eduardo Hochschild también lidera Hochschild Mining, una compañía con operaciones en Perú, Argentina y Brasil. La empresa se especializa en la extracción subterránea de plata y oro. En 2024, la firma reportó ingresos por 947.7 millones de dólares, lo que significó un aumento del 37 % respecto al año anterior.
El desempeño financiero fue particularmente sólido: la utilidad neta alcanzó los 199.1 millones de dólares, un 272 % más que en 2023. Este resultado refleja no solo una buena gestión operativa, sino también el auge sostenido de la demanda internacional de metales preciosos.
Además de su compromiso con prácticas mineras responsables, Hochschild Mining ha fortalecido su perfil como actor clave en la minería sudamericana, contribuyendo significativamente al empleo y la inversión local en regiones donde opera.
Cementos Pacasmayo: expansión e innovación en la industria cementera
El Grupo Hochschild también controla Cementos Pacasmayo, una empresa cementera con fuerte presencia en el norte del Perú. En 2024, la empresa logró un ebitda récord de S/549.3 millones, un 14 % más que en 2023. Su utilidad neta se ubicó en S/198.9 millones, con un crecimiento del 17.8 % respecto al año anterior.
Cementos Pacasmayo cotiza tanto en la Bolsa de Valores de Lima como en la Bolsa de Nueva York, lo que subraya su proyección internacional. Su crecimiento sostenido responde a una estrategia centrada en eficiencia operativa, innovación tecnológica y sostenibilidad ambiental.
Minería y cemento: pilares del crecimiento económico
El éxito de Eduardo Hochschild no solo es una historia empresarial, sino una muestra del potencial de las industrias minera y cementera como motores del crecimiento económico. Su liderazgo ha demostrado que es posible lograr un equilibrio entre rentabilidad, sostenibilidad y responsabilidad social.
Hochschild ha logrado posicionar a sus empresas como referentes en sus respectivos sectores, apostando por la diversificación, la inversión tecnológica y la creación de valor compartido.

