El 22 de abril de 2025, se informó que el Ministerio de Comercio de China solicitó a empresas surcoreanas que no exporten productos que contengan tierras raras chinas a compañías de defensa estadounidenses. La advertencia incluye posibles sanciones para quienes no cumplan con esta directiva.
Las tierras raras son esenciales en la fabricación de transformadores, baterías, pantallas, vehículos eléctricos, equipos aeroespaciales y médicos. China, que produce aproximadamente el 90% de estos minerales a nivel mundial, ha impuesto recientemente restricciones a su exportación como respuesta a los aranceles de EE. UU.
Esta medida afecta a empresas surcoreanas que dependen de estos materiales para sus productos, generando incertidumbre en las cadenas de suministro globales. Además, destaca la necesidad de diversificar las fuentes de tierras raras y reducir la dependencia de un solo proveedor.
En respuesta, EE. UU. ha comenzado a impulsar la producción nacional de tierras raras, aunque actualmente solo cuenta con una mina activa en California. Se están desarrollando proyectos adicionales, pero podrían tardar años en estar operativos.
La situación subraya la importancia estratégica de las tierras raras en la economía global y la necesidad de políticas que aseguren su suministro sostenible y diversificado.

