La mina Cobre Panamá, operada por First Quantum Minerals, ha sido un pilar en la producción mundial de cobre, aportando aproximadamente el 1% del suministro global. Sin embargo, desde su cierre en 2023 debido a disputas ambientales y legales, ha estado en el centro de múltiples debates y decisiones gubernamentales.
Contexto del cierre de la mina
En noviembre de 2023, la Corte Suprema de Justicia de Panamá declaró inconstitucional el contrato entre el Estado y Minera Panamá, S.A., subsidiaria de First Quantum Minerals. Esta decisión llevó al cierre de la mina, generando preocupaciones tanto económicas como sociales, dado que la operación representaba una fuente significativa de ingresos y empleo para el país.
Intentos de reactivación y visitas no autorizadas
A pesar del cierre oficial, First Quantum anunció en marzo de 2025 un programa de visitas a las instalaciones de la mina, con el objetivo de mostrar el estado actual del sitio y posiblemente generar apoyo para su reapertura. Sin embargo, el Ministerio de Comercio e Industrias de Panamá aclaró que no había autorizado dichas visitas, indicando que cualquier ingreso de terceros a las instalaciones ha sido gestionado unilateralmente por la empresa, sin la participación o respaldo del Gobierno Nacional. El ministro Julio Molto enfatizó que el gobierno está en proceso de contratar una auditoría integral para evaluar técnica y objetivamente el estado actual de las operaciones y su impacto ambiental.
Preocupaciones gubernamentales y auditoría ambiental
El gobierno panameño expresó su preocupación de que las visitas públicas puedan afectar la imparcialidad de cualquier análisis sobre el sitio de Cobre Panamá y los suministros existentes de concentrado de cobre. La auditoría integral planificada tiene como objetivo proporcionar una evaluación objetiva del estado de las operaciones y su impacto ambiental, lo que es crucial para determinar los próximos pasos en relación con la mina.
Impacto económico y perspectivas futuras
El cierre de la mina ha tenido repercusiones significativas en la economía panameña. En 2024, el crecimiento económico del país se desaceleró al 2.9%, en comparación con el 7.4% del año anterior, afectado en parte por el cierre de Cobre Panamá. La mina no solo representaba una fuente importante de empleo, sino que también contribuía significativamente al Producto Interno Bruto (PIB) del país.
A medida que el gobierno avanza con la auditoría y evalúa las opciones disponibles, es esencial considerar tanto los beneficios económicos como las preocupaciones ambientales y sociales asociadas con la operación de la mina. La transparencia en el proceso y la participación de todas las partes interesadas serán fundamentales para alcanzar una solución que beneficie al país en su conjunto.
La situación de la mina Cobre Panamá destaca la complejidad de equilibrar el desarrollo económico con la protección ambiental y los derechos de las comunidades locales. Mientras las autoridades panameñas trabajan para resolver este desafío, es imperativo que las decisiones se basen en evaluaciones objetivas y en el interés nacional, garantizando que cualquier acción futura sea sostenible y beneficiosa para Panamá.

