Anglo American Plc ha iniciado conversaciones con bancos para analizar una posible oferta pública inicial (OPI) de De Beers, su histórica unidad de diamantes. Esta medida representa la fase más compleja y sensible de la radical reestructuración corporativa emprendida por la minera británica. Tras concretar acuerdos para deshacerse de sus activos de carbón y níquel, y con planes de salir del negocio del platino, la venta o escisión de De Beers será el paso final para concretar su reposicionamiento estratégico.
La empresa considera un proceso dual: buscar un comprador interesado en adquirir directamente De Beers, o bien avanzar hacia una OPI si no se concreta una venta en el corto plazo. Este enfoque ofrece flexibilidad y mantiene viva la posibilidad de maximizar el valor del activo en un momento desafiante para el sector diamantífero.
Crisis en el mercado de diamantes
El sector de los diamantes atraviesa su peor crisis en décadas. Una fuerte contracción en la demanda, especialmente en China, y la creciente penetración de los diamantes sintéticos han puesto en jaque la rentabilidad de empresas tradicionales como De Beers. En 2023, Anglo American anunció una depreciación de activos de US$1,600 millones y recientemente sumó otro deterioro contable de US$2,900 millones, lo que refleja las dificultades estructurales del negocio.
El CEO de Anglo American, Duncan Wanblad, ha señalado que no buscan una salida apresurada, ya que desinvertir en un entorno adverso podría implicar destruir valor. Aunque no se esperan avances significativos en la primera mitad de 2025, la compañía espera acelerar sus planes más adelante ese mismo año.
¿Por qué una OPI podría ser positiva?
Pese a los retos del mercado, una oferta pública inicial permitiría a Anglo American obtener valor por un activo emblemático, preservando su legado e incluso permitiendo una participación minoritaria futura. Además, en un contexto de menor apetito por operaciones de fusiones y adquisiciones en el segmento minero, una OPI puede atraer inversionistas institucionales interesados en activos únicos y de largo plazo.
A nivel estratégico, una eventual salida de De Beers completaría la transformación de Anglo American en una empresa enfocada en minerales estratégicos para la transición energética, como el cobre y el hierro. Esto fortalecería su perfil frente a competidores y a eventuales adquisiciones, como el intento reciente por parte de BHP Group.

