BHP, la mayor compañía minera del mundo, adopta una postura flexible en la forma de ampliar su participación en el negocio del cobre, uno de los metales más solicitados en la transición energética. Geraldine Slattery, la presidenta de BHP Australia, destacó recientemente que la compañía no sólo crece a través de su propia producción o de adquisiciones, sino que valora las dos vertientes como opciones para robustecer su negocio.
En respuesta a las preguntas respecto de si BHP podría lanzar otra oferta por su competidora Anglo American, luego de que la primera fuera rechazada el pasado mes de mayo, Slattery aclaró que el crecimiento, bajo cualquiera de sus formas, sigue siendo una prioridad. “No tenemos fijación con que el crecimiento venga desde dentro o con que venga desde fuera de la empresa”, comentó.
El cobre en el marco de la estrategia de BHP
El cobre es absolutamente fundamental para BHP por su aplicación en numerosas industrias clave, como son las de la fabricación de vehículos eléctricos, las de energías renovables y las de las redes eléctricas. La demanda mundial de cobre sigue aumentando conforme se avanza en la transición energética, lo cual representa una oportunidad fundamental para las compañías mineras.
Sin embargo, la compra de minas o el proceso de ‘integration’ de compañías competidoras -a menudo, los caminos requeridos- no suelen ser siempre sencillos. BHP decidió abandonar en mayo su intento por comprar Anglo American luego de que esta fuera rechazada (en) tres oportunidades, lo cual muestra que el negocio de las fusiones y adquisiciones es complicado en el mundo de la minería.
Ventajas de la flexibilidad estratégica.
La flexibilidad que describe Slattery permite a BHP evaluar proyectos de exploración interna orientados hacia la expansión de sus activos existentes y para el desarrollo de oportunidades externas que puedan incluir fusiones estratégicas. Esta lectura garantiza que se estén midiendo las diferentes oportunidades existentes para gestionar la incertidumbre y así, al final, maximizar el valor para sus accionistas.
Por ejemplo, el caso de BHP es un caso claro donde la empresa ya tiene una buena cartera de proyectos en Chile y Australia, clave en su estrategia de expansión en la minería del cobre y al mismo tiempo no sugiere que no podría colaborar o incluso adquirir empresas que aporten sinergias y aumenten su competitividad en la esfera internacional.
¿Qué puede significar esto para la industria de la minería?.
El enfoque estratégico de BHP puede enviar un mensaje claro al mercado: las grandes mineras están dispuestas a ser dinámicas en sus decisiones en la medida que el mercado lo impone, en especial en una economía donde la incertidumbre y la presión medioambiental exigen soluciones innovadoras. La opción de no descartar ningún tipo de crecimiento se puede convertir en un modelo para otras empresas del sector.

