La minera brasileña Vale (NYSE: VALE) ha designado a su director financiero, Gustavo Pimenta, como su nuevo director ejecutivo, sucediendo a Eduardo Bartolomeo. La decisión pone fin a un proceso de sucesión marcado por la salida de miembros de la junta directiva y acusaciones de injerencia política.
La elección de Pimenta fue unánime por parte de la junta directiva, según informó Vale en una presentación ante la Comisión de Valores. La transición se llevará a cabo de acuerdo con el cronograma previamente anunciado por la empresa.
En mayo, Vale había comunicado que presentaría a su próximo CEO antes del 3 de diciembre, siguiendo la aprobación de una lista de candidatos elaborada por la consultora Russell Reynolds para finales de septiembre. Según el cronograma, Bartolomeo apoyaría la transición hasta febrero de 2025.
Sin embargo, el proceso no estuvo exento de controversias. Reportes indican intentos de interferencia gubernamental, filtraciones de información y la renuncia de dos miembros independientes de la junta. Uno de ellos, José Luciano Duarte Penido, renunció en marzo alegando en su carta de renuncia que el proceso de sucesión estaba siendo “manipulado”.
A pesar de la controversia, Pimenta expresó su compromiso con el futuro de Vale, señalando que la compañía se enfocará en “crear y compartir valor, llevando a Vale a niveles aún más altos”. Con una trayectoria que incluye 20 años de experiencia en los sectores financiero, energético y minero, Pimenta cuenta con un historial sólido para liderar la empresa.
Pimenta, nacido en 1978, se unió a Vale en 2021 como director financiero. Antes de eso, pasó más de una década en la empresa estadounidense de energía AES Corp. y previamente fue vicepresidente de estrategia y fusiones y adquisiciones en Citibank en Nueva York.
Como director financiero de Vale, Pimenta supervisó la agenda de productividad de la minera, centrándose en la asignación de capital, la eficiencia de costos y la definición de una estrategia para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un tercio para 2030. Además, ha estado al frente de negociaciones clave con el gobierno brasileño, incluyendo el acuerdo final por el desastre de Mariana en 2015 y una disputa sobre la renovación de la concesión del ferrocarril de Carajás.
El liderazgo de Pimenta llega en un momento crucial para Vale, que enfrenta el desafío de equilibrar el crecimiento sostenible con la maximización de valor para sus accionistas. El enfoque de Pimenta en la eficiencia operativa y la sostenibilidad podría posicionar a Vale como un líder en la minería responsable, una tarea que requerirá habilidad y visión a largo plazo.

