El gobierno de Panamá anunció que en los próximos meses entablará conversaciones con First Quantum Minerals Ltd. para abordar el impacto ambiental de su mina de cobre cerrada. El nuevo presidente de Panamá, que asumió el cargo a principios de este mes, ha declarado que la mina podría necesitar ser reabierta temporalmente para preparar adecuadamente su cierre definitivo.
El Ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martinez-Acha Vasquez, afirmó que aunque el gobierno se está enfocando en otras prioridades urgentes, discutirán con First Quantum en el momento adecuado. “Desde el punto de vista ambiental, tiene que tratarse en los próximos meses. No puedo decir cuántos meses, pero seremos responsables y mantendremos un diálogo con los canadienses”, declaró Martinez-Acha Vasquez en una entrevista durante un evento del Consejo de las Américas en Washington.
Impacto Económico y Ambiental
La mina de First Quantum, valorada en 10 mil millones de dólares, fue cerrada abruptamente el año pasado después de que la Corte Suprema de Panamá declarara inconstitucional su contrato de operación. Ante esta situación, el presidente José Raul Mulino ordenó una auditoría ambiental para determinar si la instalación puede ser reabierta temporalmente. “Cualquiera que sea la decisión, para cerrarla, hay que abrirla y operarla por razones ambientales. No se puede dejar una mina a cielo abierto en esas condiciones. Somos un país responsable y hablaremos con los inversionistas canadienses cuando llegue el momento”, agregó Martinez-Acha Vasquez.
La clausura de la mina provocó una desaceleración en el crecimiento económico, aunque la economía nacional aún creció aproximadamente un 3% en la primera mitad de este año. El ministro expresó que el nuevo gobierno es “optimista de que podemos mantener ese porcentaje”.
Prioridades del Nuevo Gobierno
Mientras tanto, el nuevo gobierno se está enfrentando a asuntos como el suministro de agua en el Canal de Panamá y las reformas de seguridad social, además de trabajar para reducir el déficit fiscal y mantener la calificación crediticia de grado de inversión del país. Panamá fue degradado a “basura” en marzo por Fitch, pero mantiene una calificación de grado de inversión de S&P Global Ratings y Moody’s Ratings.

