En julio de este año, Eramine Sudamérica celebrará la inauguración de su primera planta de carbonato de litio en la provincia de Salta, al norte de Argentina. Este evento marca un hito significativo, ya que posiciona a la empresa como el cuarto productor de este metal esencial para las baterías en el país sudamericano.
La planta, fruto de la colaboración entre la minera francesa Eramet y el fabricante de acero chino Tsingshan, está situada en el salar Centenario Ratones, a unos 1,400 kilómetros al noroeste de Buenos Aires y a 4,000 metros sobre el nivel del mar. Según Constanza Cintioni, directora de sostenibilidad de la empresa, se espera que la producción inicial alcance las 3,000 toneladas este año, con planes de aumentar hasta las 24,000 toneladas para el 2025.
Un Contexto Favorable pero Volátil
La apertura de esta planta no solo es relevante por su capacidad productiva, sino también por el contexto económico y geopolítico en el que se inscribe. Argentina, parte del denominado “triángulo del litio” que abarca también a Bolivia y Chile, ha visto cómo el precio del litio se disparaba en los últimos años, impulsado por su demanda en la fabricación de baterías para teléfonos móviles y vehículos eléctricos (VE).
Sin embargo, el año 2023 ha sido testigo de una caída significativa en los precios, principalmente debido a la desaceleración de las ventas de VE en China. A pesar de estos desafíos, el país sigue atrayendo inversiones extranjeras significativas, no solo de China y Canadá sino también de otras naciones interesadas en asegurar su suministro de este metal crucial.
Innovación y Sostenibilidad
Uno de los aspectos más destacados de la planta de Eramine Sudamérica es su método de extracción directa, que contrasta con los métodos tradicionales de evaporación de salmueras. Esta técnica permite una recuperación del 90% del litio de la salmuera extraída, optimizando el uso del recurso y minimizando la necesidad de bombeo de salmuera.

