La industria minera está presenciando una revolución con la introducción de tecnologías que permiten la explotación de recursos minerales en entornos previamente inaccesibles. Un ejemplo destacado de esta innovación es la reciente producción de sulfato de níquel obtenido exclusivamente de nódulos polimetálicos situados en el lecho marino. Esta iniciativa, llevada a cabo por TMC The Metals Company Inc. y SGS Canada, no solo destaca por su carácter pionero sino también por su enfoque en la sostenibilidad.
El proceso comenzó con pruebas a escala de banco de una ruta hidrometalúrgica diseñada para procesar mate de níquel de alta calidad directamente en sulfato de níquel, evitando la producción intermedia de metal de níquel y generando subproductos utilizables en la agricultura en lugar de desechos sólidos o relaves. Esta metodología podría revolucionar la forma en que se obtienen y utilizan los minerales esenciales para la industria tecnológica y de baterías.
Jeffrey Donald, jefe de desarrollo en tierra de TMC, subrayó la importancia de este logro: “La producción del primer sulfato de níquel de nódulos del fondo marino es un hito importante, confirmando que nuestra configuración de proceso personalizada puede desplegarse para procesar estas rocas notables en productos finales adecuados para uso en baterías”.
TMC ha recolectado nódulos del proyecto Nori en el Océano Pacífico entre México y Hawái y ha continuado su investigación para evaluar los efectos de la perturbación del lecho marino. Los resultados preliminares indican que las emisiones de sedimentos son de baja altura y más influenciadas por la gravedad y los contornos del fondo marino que por las corrientes oceánicas.
A pesar de los avances técnicos y el potencial económico, la minería submarina enfrenta oposición significativa por parte de grupos ambientalistas y organizaciones no gubernamentales, que argumentan los posibles impactos negativos en los ecosistemas marinos. Sin embargo, países como Estados Unidos han comenzado a permitir la minería en sus aguas, reconociendo la creciente necesidad de minerales críticos.
Con planes de comenzar la extracción comercial a finales de 2025, TMC espera no solo transformar la disponibilidad de minerales esenciales para la tecnología moderna sino también establecer nuevos estándares de prácticas mineras respetuosas con el medio ambiente.

