Vale (NYSE: VALE), una de las mayores productoras mundiales de níquel, cobre y cobalto, ha anunciado una inversión significativa de $10 mil millones en Canadá durante la próxima década. Esta inversión forma parte de un plan más amplio de $30 mil millones que se distribuirá equitativamente entre Canadá, Brasil e Indonesia. La decisión de Vale refleja un compromiso firme con la producción de bajo carbono, un factor cada vez más crucial en el sector de la minería y la energía.
Emily Olson, directora de sostenibilidad y asuntos corporativos de Vale, compartió en una entrevista con The Northern Miner en Riad, que la inversión se centrará en mantener y mejorar las operaciones existentes. “Hay mucho más que hacer con nuestras operaciones existentes, y ahí es donde invertiremos”, afirmó Olson. Este enfoque contrasta con la creación de nuevas operaciones (greenfields), un camino que Vale no está considerando en este momento.
La inversión en Canadá, que se destaca por su regulación clara y su bajo riesgo, se ve complementada por la abundancia de energía renovable y limpia del país. Esto coloca a Canadá en una posición única para consolidarse aún más como líder en la industria minera, especialmente en el respeto a los derechos de las comunidades y los pueblos indígenas.
Mark Cutifani, presidente de Vale Base Metals, está llevando a cabo una revisión de activos en toda la unidad, que probablemente revelará más potencial en las operaciones de la compañía en Sudbury, Ontario; Thompson, Manitoba; y Voisey’s Bay y Long Harbour, Newfoundland. Además, Vale está avanzando en el proyecto de procesamiento de sulfuro de níquel en Bécancour, destinado a suministrar 25,000 toneladas de níquel al año a General Motors, un acuerdo que podría valer aproximadamente C$762 millones anuales.
Este enfoque estratégico no solo refuerza la posición de Vale en el mercado mundial sino que también resalta su compromiso con las prácticas de minería sostenible. La empresa ha vendido recientemente el 10% de su unidad de metales base a Manara Minerals, propiedad del estado saudí, y a la firma de inversiones Engine No. 1 de San Francisco por $3.4 mil millones. Este acuerdo forma parte de un interés creciente en Arabia Saudita por diversificar su economía más allá del petróleo, enfocándose en minerales para la transición energética verde.
En Indonesia, Vale está finalizando la venta del 14% de su negocio para cumplir con las regulaciones de propiedad extranjera. El país se prepara para una elección el próximo mes, mientras el presidente Joko Widodo concluye su segundo mandato. Vale se ha posicionado como un líder en prácticas de ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) en Indonesia, un componente esencial de su identidad y estrategia en el país.
Este plan de inversión de Vale resalta la creciente importancia de las prácticas de minería responsable y sostenible en todo el mundo. La empresa está demostrando cómo se pueden equilibrar las necesidades económicas con el respeto por el medio ambiente y las comunidades, estableciendo un modelo para el futuro de la industria minera.

