First Quantum Minerals, una compañía líder en la industria minera, se enfrenta actualmente a una encrucijada crítica. En medio de una crisis sin precedentes, marcada por el cierre repentino de su mina insignia de cobre en Panamá y una devaluación significativa de su valor de mercado, la empresa ha experimentado un periodo de intensa turbulencia. SailingStone Capital Partners, un importante accionista, ha levantado preocupaciones sobre oportunidades históricas desaprovechadas en la gestión del balance de la empresa y ha propuesto una serie de opciones para reducir su apalancamiento.
La mina en Panamá, que representaba cerca del 40% de los ingresos de First Quantum, ha sido el epicentro de la crisis. Desde el inicio de protestas públicas en el país centroamericano en octubre, la empresa ha perdido más de la mitad de su valor de mercado. En respuesta a esta situación, First Quantum ha anunciado una serie de medidas orientadas a reducir costos y está explorando diversas opciones para generar capital, que incluyen la venta de minas más pequeñas y la incorporación de inversores estratégicos para sus proyectos más grandes.
Con una participación cercana al 12.6% de las acciones de First Quantum, SailingStone Capital Partners se sitúa entre los diez principales accionistas de la empresa con sede en Toronto. A pesar de la ausencia de comentarios inmediatos por parte de First Quantum, MacKenzie Davis, socio gerente de SailingStone, ha indicado que, aunque la guía de la empresa sobre la gestión de la deuda de la semana pasada no fue específica, confían en que First Quantum está revisando todas sus opciones.
First Quantum enfrenta un vencimiento de deuda de $1.05 mil millones en abril de 2025, lo que añade una presión adicional en un momento ya de por sí desafiante. A pesar de estas adversidades, la compañía explora activamente una emisión de derechos, lo que podría ofrecer a los accionistas actuales la posibilidad de adquirir nuevas acciones.
La situación financiera de First Quantum es delicada, habiendo perdido C$11 mil millones ($8.2 mil millones) de su valor de mercado desde noviembre debido a los problemas en Panamá. Con una deuda neta de C$7.5 mil millones y un valor de mercado de C$8.70 mil millones, la compañía se encuentra en una encrucijada crucial. La firma calificadora Fitch advirtió en diciembre que si la mina en Panamá cerrara permanentemente, la relación de deuda neta sobre EBITDA de First Quantum en 2024 podría aumentar a más de cinco veces, lo que podría resultar en una violación de convenios.
En este contexto complejo y desafiante, First Quantum y sus accionistas, como SailingStone Capital Partners, buscan navegar a través de ventanas ajustadas en el mercado de deuda, evaluando cada opción con precisión y cautela. La ruta a seguir no es sencilla, pero la transparencia en la gestión, la adaptabilidad estratégica y la búsqueda incansable de soluciones sostenibles serán clave para superar estos tiempos turbulentos.

